Cusco: Camisea ratifica ofrecimiento de gas para 20 millones de hogares

Devolución. La República conversó con representante de uno de los operadores del consorcio Camisea. Señala que hay 400 millones de pies cúbicos devueltos a la tierra por falta de demanda. Gasoductos virtuales serían lo más viable mientras se termina de construir el gasoducto sur peruano.

La demanda de gas en Perú no se atiende por falta de infraestructura. Foto: Andina
La demanda de gas en Perú no se atiende por falta de infraestructura. Foto: Andina
Zaida  Tecsi

Mientras los peruanos piden a gritos gas barato, en la planta de Malvinas, ubicada en el distrito de Megantoni de la región Cusco, 400 millones de pies cúbicos de gas se devuelven a la tierra cada día. Con esa cantidad se podría abastecer a 20 millones de hogares peruanos.

La demanda de gas en Perú no se atiende por falta de infraestructura. Ductos que transporten el combustible a las ciudades. El gas existe y en exceso. Martín Grisolle, gerente general de Hunt Oil, uno de los socios de Camisea, explicó que el consorcio puede entregar esa reserva para el consumo interno.

“Tenemos gas que podemos entregar hoy y eso le dijimos al presidente y todos los ministros que nos visitaron en Camisea. Lo que tenemos que hacer es masificar el gas. Se lo hemos venido diciendo hace años, en su momento a Oll anta Humala, Alan García. Estoy en Camisea hace 15 años y el gas se sigue devolviendo”, apuntó.

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“¿Cómo ayudamos al gobierno? La alternativa es que camiones lleven gas a Cusco, Puno, Arequipa y otras”, señala.

La propuesta de Camisea es que en esas ciudades se acondicionen estaciones de gas o se construyan pequeñas plantas regasificadoras, (instalación para el almacenamiento del Gas Natural Licuado (GNL) y conversión a gas natural) en las regiones. Desde esos puntos iniciar las conexiones domiciliarias y distribución de gas vehicular. “Para que cuando llegue el ducto en cuatro o cinco años, exista una demanda consolidada en las ciudades”, añadió.

Grisolle insiste que la masificación dependerá de la voluntad del gobierno nacional, regionales y locales. Camisea aportaría con precios promocionales del recurso. El costo promedio para el mercado local es alrededor de 2 dólares y para las empresas eléctricas de 1.50 por un millón de BTU.

Considera que las plantas regasificadoras se pueden hacer en seis y ocho meses y luego las conexiones domiciliarias deberían ser subsidiadas. “Nosotros le hemos dicho al gobierno que usen los impuestos que vienen de Camisea para subsidiar las conexiones para que a la población no le cueste esa conexión”, acotó.

Una conexión domiciliaria de gas cuesta entre 400 y 600 dólares, inversión alta y que alimenta la dependencia al GLP (Gas Licuado de Petróleo) en balones.

El consumo de gas natural en una vivienda cuesta entre S/15 y S/ 20 mensualmente, mientras que un balón de 10 Kg de GLP S/60 en Cusco.

El consumo de gas natural es masivo solo en Lima e Ica. En el norte Quavii y Promigas abastecen Huaraz, Chimbote, Trujillo, Pacasmayo, Chiclayo, Lambayeque y Cajamarca. Estas lograron alrededor de 150 mil conexiones domiciliarias.

Luego del fracaso histórico del proyecto siete regiones en el sur peruano PetroPerú asumió este año la tarea de llevar gas a Arequipa, Moquegua y Tacna sin muchos resultados.

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Además de estas iniciativas, otros consumidores internos son las empresas eléctricas. Grisolle hace hincapié en que el 40% de la energía eléctrica que se consume en el Perú viene de Camisea.

En las industrias, Cementos Lima, Alicorp, corporación cerámica, refinería Pampilla, fábrica de vidrios Unacem consumen gas natural, además de varios grifos. En el sur, Cementos Yura se configura como cliente potencial .

Planta de Kepashiato

La región imperial persigue por décadas la construcción de una planta de conversión del gas natural a GLP en Kepashiato (La Convención) que permitiría tener gas doméstico a precios más accesibles. El ahorro pasaría por suprimir el transporte de llevar el gas hasta la planta de Pisco y el retorno a través de envasadoras y distribuidoras, éstas últimas las que encarecen más el producto.

Sin embargo, este proyecto depende del precio que Camisea esté dispuesto a entregar el gas y sus líquidos para la planta de Kepashiato. Aunque esa respuesta es determinante, el proyecto parece no estar muy presente en las empresas como Hunt Oil.

Propuesta para masificar el gas.

Grisolle dijo no conocer si existen estudios de rentabilidad económica. “No sé si se habrán hecho estudios. Tener una planta como la de Pisco, a menor escala no sé si sea eficiente, si se habrá analizado el costo de producción”, mencionó.

Gas virtual no puede reemplazar el gasoducto

El especialista en Hidrocarburos, Antonio Gamero Márquez, sostuvo que la masificación del gas debe hacerse con el Gasoducto Sur Peruano. Eso permitirá que las regiones del sur accedan a un gas más barato para conexiones domiciliarias, vehículos e industrias. Dijo que el gas virtual no debe distraer y menos reemplazar dicho mega proyecto.

Según Gamero, llevar gas en camiones a las regiones no es rentable. Aunque los esfuerzos de Petroperú hicieron realidad las conexiones domiciliarias en Arequipa, Tacna y Moquegua, los costos no son los mismos que en Lima e Ica, regiones que cuentan con un gasoducto.

“No olvidemos que el gas se transporta de la planta de Pisco en camiones, el recorrer esa distancia encarece el recurso y eso ¿a quién beneficia? ¿no es Camisea y sus socios que transportan el gas? Esos intereses no quieren que se haga el gasoducto del sur”, argumentó.

Igualmente, el especialista del Colegio de Ingenieros del Cusco, Carlos Aguilar, considera que traer el gas virtual a Cusco será aún más caro que en Arequipa. Señaló que debe hacerse un estudio de costos. Sin embargo, se mostró de acuerdo con el gas virtual como medida inmediata para iniciar la cultura del uso del gas natural. “Se debe empezar con el tendido de ductos para las conexiones domiciliarias. Ese será un primer paso hasta que llegue el gasoducto”, apuntó.