Jesús Flores: “No podemos publicar todo lo que está en internet”

El docente de la Universidad Complutense de Madrid brindó algunos alcances sobre el Big Data, la base de datos que permite un gran aporte en el periodismo actual.

El docente de la Universidad Complutense de Madrid brindó algunos alcances sobre el Big Data, la base de datos que permite un gran aporte en el periodismo actual.

El profesor peruano en la Universidad Complutense de Madrid, Jesús Flores, resaltó la importancia de la ética en el periodismo y del proceso de adaptación que deben adoptar los periodistas de hoy.

¿Qué es big data?

El big data tiene que ver con la cantidad de información y de datos que difícilmente puede procesar una persona por lo cual se recurre a los sistemas computacionales, informáticos para procesar esa gran cantidad de información de cualquier tipo. A partir de allí vamos a ver qué tipo de información es susceptible de adaptarse al mundo del periodismo, a la comunicación o a cualquier otra disciplina de conocimiento.

¿Qué mecanismos se utilizan para poder analizar estos datos, que suelen estar en el ciberespacio en grandes cantidades, y poder sistematizarlos?

Google tiene una serie de aplicaciones que te ayudan a procesar información, pero también existen otro tipo de aplicaciones más comerciales que tienen un coste, que te permiten procesar esta información. También existen aplicativos que tienen mucho que ver con la programación, de ahí que muchos de nosotros decidimos adquirir conocimientos en programación. Esos serían los mecanismos que nosotros los periodistas tenemos que saber adaptar y adoptar a nuestro desarrollo profesional.

Actualmente existen muchos dispositivos con internet, autos con GPS y otros aparatos que brindan información, ¿a dónde cree que llegaremos con tanta información que se genera día a día?

Te pongo un ejemplo casero, cuando nosotros vamos a un supermercado y compramos un producto, cada pase al momento de pasar la tarjeta genera una cantidad de datos, ahora multipliquemos ese número de datos por todas las veces que nosotros hemos pasado para hacer una determinada compra; además ten en cuenta que esta tarjeta que estamos pasando identifica plenamente quienes somos, identifica sobre todo qué estamos comprando, semana a semana, día a día. Eso multiplicado por el número de personas que diariamente acceden a determinadas compras en un supermercado. Son miles y miles de datos que van a una base de datos. Eso hacen todas las empresas del mundo en función a los intereses que tienen. Esto llevado al terreno periodístico, nos encontramos con una ingente cantidad de información que tenemos que procesar, por ejemplo, de cara a la audiencia, cómo queremos más audiencia, pues dibujamos un perfil de audiencia, qué tipo de personas son las que están viendo, y así.

Esto nos lleva a hablar sobre la ética en la investigación con big data. ¿Se debe trabajar la ética en paralelo o se debe primero investigar y después revisar la parte ética?

Yo creo que se tiene que trabajar en paralelo, es decir, desde la etapa formativa de profesionales de la información debería mimetizarse más con los conceptos éticos y los valores deontológicos que acompañan a toda profesión, en este caso a la profesión de la comunicación, y que nosotros debemos saber trabajar y sobre todo desarrollar esos valores éticos, porque sólo con esos valores éticos podemos decir dónde está el límite de la información, no podemos publicar todo lo que está en internet. Tenemos que poner nosotros mismos un límite, no que nos lo ponga la ley sino nosotros mismos porque somos personas, porque tenemos valores éticos que debemos respetar. Hay que recordar que nuestro derecho termina donde empieza el derecho de los demás.

En el caso del escándalo de la utilización de datos personales recolectados para la campaña de Trump en EE.UU. ¿se podría decir que no hubo ética en la utilización se la big data?

En la campaña presidencial en EE.UU se habla de la utilización de los conceptos y técnicas de big data aplicadas a las Redes Sociales por ejemplo que ha permitido generar allí una gran cantidad de los llamados trolls en internet, o los llamados bots que no son más que algoritmos creados. Eso no se puede hacer desde el punto de vista ético, teniendo en cuenta que hay una candidatura para una presidencia. Hay muchas cuestiones que nosotros los comunicadores tenemos que saber abordar y ver qué es lo que se puede hacer y qué es lo que no se puede hacer, y lo que no se puede hacer y somos testigos de su realización, evidentemente debemos denunciarlo, como muchos lo han venido haciendo.

Usted decía que el estudio en la big data actualmente es incipiente, ¿qué puede ofrecer big data de acá al futuro?

Lo que va a pasar posteriormente no lo sabemos, lo que sí está claro es que en el momento actual el big data se está posicionando cada vez más en el tejido de la sociedad, y también en el tejido de las organizaciones de noticias. Esto a que nos obliga, hablando hacia el punto de vista ascendente, nos obliga a tener nuevos conocimientos para poder procesar estas cantidades de información. Eso es el momento actual y quizá con una tendencia a corto plazo. Muchos dicen, haciendo una analogía con la historia de la humanidad, que estamos en la época de la pre-historia de la big data. Si es cierta esta analogía, fíjate que estamos ante un enorme fenómeno.

En el caso de los bots, ¿en qué situación considera usted que su uso es correcto?

En ningún caso. En ningún caso es correcto.

¿Cómo el gobierno puede regular esta situación?

Es difícil regular sobre algo que se desconoce, porque es regular sobre parte de lo que produce la red. Además, lo puede regular un gobierno pero quizá mi servidor está en China y cambia todo. Tendría que ser una regulación internacional, que todos los países se pongan de acuerdo.

(Texto y fotos enviados por Kenni Romero, Brandon Távara, Fernando Marca y Cinthia Tapia mediante el WhatsApp de La República 941 000 000). 

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