¿Atrapados sin salida en esta crisis?

Caminos posibles e imposibles al entrampamiento político.

Augusto Álvarez Rodrich.
13 09 2019 | 01:09h

Esta columna sigue creyendo que la situación política actual, marcada por el enfrentamiento creciente entre el gobierno del presidente Martín Vizcarra y el congreso fujiaprista, está entrando a un punto muerto en una guerra de desgaste, cuyo resultado es incierto, y en donde los escenarios posibles son más de una decena, abriéndose la puerta, incluso, para una ‘solución’ fuera de la caja, distinta a la que está dentro de los cursos imaginables, en una situación que ya es anormal.

Más allá de la viabilidad política real de cada una, hoy se pueden perfilar diez rutas por las que puede desembocar el conflicto entre los poderes ejecutivo y legislativo alrededor del proyecto del presidente de aprobar una reforma constitucional para realizar un referéndum con el fin de adelantar las elecciones generales –presidencial y parlamentaria– para establecer nuevas autoridades el 28 de julio de 2020, la cual se prevé, hasta el momento, que será archivada.

1. Se aprueba el proyecto de adelanto electoral con 87 votos en dos legislaturas, lo cual evita el referéndum.

2. Se aprueba el proyecto de adelanto electoral con referéndum.

3. Adelanto electoral negociado, por ejemplo, con un referéndum para restablecer la bicameralidad.

4. Archivo del proyecto de adelanto, se plantea una cuestión de confianza que el congreso declara improcedente, y se entra a un limbo político.

5. Archivo del proyecto de adelanto, cuestión de confianza, disolución del congreso, nuevo parlamento, Vizcarra se queda hasta 2021.

6. El congreso aprueba la vacancia del presidente Vizcarra con 87 votos, asume Mercedes Aráoz hasta 2021.

7. Vacancia de Vizcarra, renuncia de Aráoz, Pedro Olaechea asume la presidencia y convoca a elecciones.

8. Se quedan todos hasta 2021 como parte de una negociación política.

9. Se quedan todos hasta 2021 en una guerra prolongada de desgaste.

10. Palacio de Gobierno saca otro conejo de la chistera, como una asamblea constituyente paralela al congreso actual que sigue en funciones hasta 2021.

Sin embargo, pueden surgir muchas más opciones, llegándose a un final de horror para esta crisis, en vez de este horror (institucional) sin final.