Educación sexual para avanzar

Gabriela Wiener
10 05 2019 | 00:08h

Lo más peligroso del lobby conserva es que han vuelto a poner en agenda temas que creímos estaban superados.

¿Por qué diablos estamos hablando en pleno siglo XXI de si los niños y niñas del Perú deben o no recibir educación sexual integral en los colegios? Lo más peligroso del lobby conserva es que han vuelto a poner en agenda temas que creímos estaban superados.

Pero claro, en eso consiste su trabajo, en hacer retroceder a las sociedades e intentar devolvernos al medioevo, porque es en ese tiempo mental en el que se controla mejor a las personas. Esa congresista que hoy día (jueves) calificaba al Minedu de Sodoma y Gomorra es la prueba de cómo perdemos el tiempo y el dinero en ir para atrás.

Que tenga que ir una ministra de educación a ser interpelada por una pandilla de necios que sostienen que el sexo solo es reproductivo, es bochornoso. No se lo creen ni ellos.

No, no es casualidad que esta ola reaccionaria vaya en paralelo con la revolución de las mujeres y de la comunidad LGBTQI+. Son la respuesta a que hayamos levantado la voz para denunciar que nos quieren quitar la decisión sobre nuestros cuerpos; que no vamos a permitir que nuestras hijas e hijos e hijes se eduquen para discriminar; que el machismo nos pega, nos viola y nos mata; que durante años las mujeres en tanto mujeres han sido las subalternas que hacen el trabajo invisible y no remunerado; reaccionan a nuestra rebeldía y a la defensa que hacemos cada día de nuestras orientaciones e identidades, porque nos quieren en el clóset y sin derechos. 

Qué irresponsabilidad y qué majadería la de estos tipos y tipas que creen que sus hijos van a dejar de explorar su sexualidad porque ellos se lo prohíban, porque lo lean en la Biblia o porque les digan que les van a salir pelos en las manos.

La educación sexual sirve para prevenir más embarazos adolescentes, para aprender que sus cuerpos les pertenecen, para protegerse de los abusos y violaciones, para aprender a no ser futuros maltratadores y violadores. Por eso, la educación sexual integral va.