AP en su laberinto, por Mirko Lauer

"Esperemos que el plenario del partido, el próximo sábado 19, logre encauzar la complicada situación y haga de AP un partido 100% adulto, en el espacio nacional".

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Acción Popular le iba bien como un partido con ala derecha y ala izquierda, armoniosamente ensamblada. Lo que primero viene a la mente son los conservadores carlistas en un lado, y progresistas como Eduardo Orrego en el otro; o Raúl Diez Canseco en un lado y Valentín Paniagua en el otro. La fórmula era equitativa y electoralmente eficaz.

El segundo Fernando Belaunde y Paniagua lograron mantener las cosas así en sus respectivas presidencias. Luego comenzó un proceso cuyos efectos se empezaron a percibir más o menos hacia el 2021. El partido con alas ideológicas empezó a volverse un partido que mantiene sus instituciones, pero no su estructura política. Estos días está a la vista.

¿Qué pasó? FBT y algunos otros líderes naturales, como Javier Alva Orlandini, desaparecieron, y nadie en la siguiente generación logró establecer un liderazgo incuestionado. Así, las pugnas internas, buenas en un partido democrático, en este caso no llevaron a ninguna parte. Imaginemos algo así como un Apra pos-1980, sin Alan García.

Así, la vieja federación de independientes empezó a sufrir la ósmosis de los partidos chicha y semichicha, un proceso largo y silencioso, pero eficaz. AP comenzó a tercerizar su membrete, en ocasiones con evidente éxito, como en la elección que ganó Jorge Muñoz. Entre Muñoz y Alfredo Barnechea rescataron a un partido que parecía de salida.

Pero las influencias chicha y semichicha, con frecuencia proclives a la corrupción, pusieron a rodar en el partido una bola que no es de nieve, y que aún no se detiene. Esperemos que el plenario del partido, el próximo sábado 19, logre encauzar la complicada situación y haga de AP un partido 100% adulto, en el espacio nacional.

Un aspecto particularmente valioso de AP ha sido su implantación municipal en variadas zonas del país, más o menos como Somos Perú en su buena etapa. ¿Cuál es la relación entre esa tradición y el actual descrédito? El nuevo vocero Darwin Espinoza es lo más parecido a un sátrapa de pequeña localidad. ¿Tiene futuro personal en el partido?

Claro que eso se puede preguntar acerca de muchas de las personas que ahora participan en la trifulca AP. Quienes están logrando mantenerse al margen tienen una real ganancia para más adelante.