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Gabriel Boric envalentona a la izquierda: ¿terminará de girarse América Latina en 2022?

Varios líderes de izquierda se mostraron animados tras la victoria de Gabriel Boric en Chile. En 2022, será el turno de Petro en Colombia y Lula en Brasil, ambos con las encuestas a su favor.

Gustavo Petro y Luiz Inácio Lula da Silva tienen serias probabilidades de continuar la racha victoria de Gabriel Boric para la izquierda latinoamericana. Foto: composición de Jazmin Ceras / La República
Gustavo Petro y Luiz Inácio Lula da Silva tienen serias probabilidades de continuar la racha victoria de Gabriel Boric para la izquierda latinoamericana. Foto: composición de Jazmin Ceras / La República
Adolfo Cuicas

La abrumadora victoria de Gabriel Boric, alcanzada el 19 de diciembre en Chile, ha animado a diversas fuerzas de izquierda en América Latina, a pocos meses de que inicie la temporada electoral en la región. Dos países con peso geopolítico se preparan para ir a las urnas.

El 29 de mayo, se efectuará la primera vuelta de los comicios presidenciales en Colombia, donde gobierna el uribista Iván Duque, pero lidera ampliamente las encuestas Gustavo Petro, izquierdista y exguerrillero.

No hay sondeo en 2021 en el cual Petro no aparezca como primero en la intención de voto y en algunas con grandes diferencias con el segundo. Para Fabián Acuña, colombiano del Observatorio de Reformas Políticas en América Latina, Petro tiene ventaja, pero no es suficiente garantía.

“El problema de Petro es que recoge amores, pero también recoge muchos odios, no solo de la derecha, sino de algunos sectores de centro”, señaló a este diario imaginando un hipotético balotaje, que se efectuaría el 19 de junio de 2022.

Para ejemplificarlo, lo comparó con el caso de la ex candidata presidencial Keiko Fujimori, quien lleva tres elecciones consecutivas perdiendo en segunda vuelta.

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“Keiko tiene la historia familiar, un proceso de dictadura de derecha, pero a Petro le pasaría desde la izquierda algo similar, que en segunda vuelta puede que congregue los odios de muchas personas, como ya le pasó en 2018″, comentó.

Efectivamente, Petro perdió en el balotaje de 2018 ante Duque y en ese momento fue precisamente la unión en bloque de la derecha y parte del centro que le dio la victoria al abanderado del exmandatario Álvaro Uribe.

Mientras que en Brasil, el 2 de octubre, Luiz Inácio Lula da Silva tratará de retomar el mando del gigante amazónico ante Jair Bolsonaro, el controversial jefe de Estado que irá por la reelección.

Ignacio Pirotta, politólogo especializado en Brasil, recordó a La República que el expresidente (2003-2010) “tiene un amplio margen en las encuestas” para la cita electoral. Incluido para una hipotética segunda vuelta, a desarrollarse el 30 de octubre.

“Lula es el gran favorito y además va a ser una elección que va a girar mucho en torno de él como persona. Se suele decir que las elecciones son plebiscitos. Esta, además de plebiscitar la economía de Bolsonaro, va a ser un plebiscito sobre Lula, no sobre sus ideas, sino sobre su persona y su trayectoria”, dijo.

Sumado a esto, Pirotta ve complicado las aspiraciones de Bolsonaro. “Pasan los meses y no da señales de una recuperación de su Gobierno. El tema central es la economía, y difícilmente (que) eso cambie para octubre. No hay recuperación del empleo ni de la producción, y hay una pérdida del poder adquisitivo”.

No obstante, para Stefano Palestini, doctor en Ciencias Políticas y Sociales, en “Brasil quedan muchos meses y esto es muy volátil”. Entonces, ¿qué esperar el próximo año de cara a las elecciones en América Latina?

¿América Latina terminará de girarse a la izquierda?

Múltiples figuras han reaccionado a la conquista de Boric por más de 10 puntos ante José Antonio Kast. “Grandes triunfos en los últimos meses que reviven la esperanza de nuestra América Latina”, escribió el excanciller ecuatoriano Ricardo Patiño en su cuenta oficial de Twitter.

Mapa político de América Latina tras las elecciones presidenciales celebradas en Chile. Infografía: AFP

Patiño, quien fue jefe de la diplomacia cuando Rafael Correa dirigía el Ecuador, sostuvo que “nuestros pueblos (están) de pie” y así “renovamos el futuro”.

Pese al halo triunfante de los últimos meses, con Pedro Castillo en Perú y Xiomara Castro en Honduras, expertos restan importancia a estos resultados.

“Yo no veo muchas posibilidades de una regionalización de la izquierda porque seguramente van a estar muy amarrados cada uno en su país y no se ve un proceso colectivo”, subrayó Acuña.

El investigador, quien reside hace cuatro años en México, diferenció esta nueva ola de cambios en la región con lo que se vivió a principios de siglo.

Explicó que en aquel momento había una “Venezuela con muchos recursos, invertidos en una diplomacia que ayudó a consolidar a otras propuestas de izquierda”, cuando el precio del petróleo alcanzaba hasta los 100 dólares por barril.

“Los proyectos de izquierda ya no tienen ese cohesionador económico que tenían con el llamado socialismo del siglo XXI”, puntualizó. “Es muy probable que llegue Lula, por ejemplo, pero llega un Lula con menos fuerza, un Lula ya golpeado por los procesos anteriores y yo no encuentro que haya mucho eco para hacer una dinámica regional”.

Sumado a esto, Pirotta indicó que “la sociedad brasileña mira muy poco lo que pasa en el vecindario, por lo tanto no creo que el triunfo de Boric tenga impacto electoral”.

Mientras que Palestini, integrante del Instituto de Ciencia Política de la Pontifica Universidad Católica de Chile, apuntó que el proyecto exitoso más reciente, el de Boric, “es una izquierda distinta a los socialismos del siglo XXI que conocimos en este milenio”.

Gabriel Boric criticó recientemente a Daniel Ortega tras su polémica reelección en Nicaragua. Foto: @gabrielboric/Twitter

“Allí había mucho más énfasis en proyectos liderados por el Estado, con mucha desconfianza hacia el sector privado y también con miradas parciales sobre los derechos de los opositores y sobre la propia democracia”, añadió el doctor chileno.

De hecho, tanto Nicolás Maduro como Daniel Ortega saludaron el éxito de Boric, pero durante la campaña el ex líder estudiantil se desligó de sus movimientos e incluso criticó duramente la violación de derechos humanos en ambas naciones.

“Boric representa una socialdemocracia con un compromiso mayor con el cambio climático, con una agenda de sustentabilidad, con una agenda verde, una agenda feminista; ese es el camino a seguir para la izquierda, más que para cerrarse en proyectos que no han dado mayores resultados”, enfatizó Palestini.