La escultura de una virgen con el pañuelo verde del aborto causa controversia en Argentina

Argentina. Curadora de la exposición “Para todes, tode”, en la que se exhibe a la ‘Virgen Abortera’, ha manifestado que se siente censurada luego que ordenaran la reubicación de la figura.

Argentina. Curadora de la exposición “Para todes, tode”, en la que se exhibe a la ‘Virgen Abortera’, ha manifestado que se siente censurada luego que ordenaran la reubicación de la figura.

La exhibición de la escultura de un virgen que lleva pintado en el rostro un pañuelo verde, el símbolo del aborto legal en Argentina, ha generado diversas reacciones que han conllevado a la controversia pública de la curadora de la muestra y una secretaría del gobierno.

La figura nombrada como la ‘Virgen abortera’, es parte de la exposición “Para todes, tode”, la cual se encuentra disponible en el Centro Cultural Haroldo Conti y busca exponer temas sociales.

Tras recibir algunas quejas de parte del público, la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación, de la cual depende el mencionado Centro Cultural, indicó que no sabía de la figura, caso contrario, la hubieran prohibido.

“Los elementos exhibidos en la muestra Para todes, tode, recientemente inaugurada en el Centro Cultural Haroldo Conti, no representan manifestación alguna de la Secretaría de Derechos Humanos y Pluralismo Cultural de la Nación”, refirió a través de su cuenta de Twitter.

“Los contenidos son de exclusiva responsabilidad de sus autores. Somos respetuosos del arte y de la libertad de expresión, pero no avalamos agravios ni ofensas que puedan afectar a instituciones o colectivos de personas y sus valores religiosos. (...) No compartimos algunas manifestaciones y fuimos sorprendidos en nuestra buena fe, al disponer un espacio de un centro cultural público para la exposición de una muestra que contiene elementos ofensivos no informados previamente. Caso contrario, hubiésemos objetado su exhibición”, agregó la oficina.

La orden de la Secretaría habría sido el retiro de la escultura de 75 cm. de alto, sin embargo la curadora de la muestra, Kekena Corvalán, se opuso y logró que solo se mueva de lugar a un tarima de tres metros de alto.

Aún así la artista consideró la decisión como una “censura”. “Lo terrible es que el Estado  tome partido y se sienta ofendido. Al hacerlo, ejerce censura”, manifestó al diario La Nación.

Corvalán asegura que cuando a ella la convocan para curar una muestra no suele mostrar su trabajo previamente. “Nunca muestro las piezas ni los contenidos cuando me convocan para curar una muestra. Me piden una muestra sobre arte y género e incluyo temas como el aborto, que es uno de los principales temas de hoy”, dijo.

Por su parte, el director del Centro Cultural Conti, Alex Kurland, evitó pronunciarse sobre la controversia, pero trascendió que estaba de acuerdo con la decisión de la Secretaría de Derechos Humanos.

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