
Unas semanas después del histórico eclipse solar, la noche del jueves 27 al viernes 28 de agosto podrá observarse un nuevo eclipse lunar parcial. Este fenómeno se produce cuando la Tierra se interpone entre la Luna llena y el Sol. Entonces, nuestro satélite queda en la sombra proyectada por el planeta y deja de recibir luz solar directa.
Para verlo no hacen falta gafas especiales; basta con salir al exterior y seguirlo a simple vista sin riesgo. Si se dispone de ellos, unos binoculares ayudarán a apreciarlo con mayor detalle.
El matiz rojizo que mostrará la Luna durante el eclipse se explica por la atmósfera terrestre. Cuando el satélite entre en la umbra, una parte de la luz del Sol atravesará la capa gaseosa de la Tierra antes de alcanzar la superficie lunar. En ese trayecto, los colores de longitud de onda más corta, como el azul, se dispersan con mayor facilidad, mientras que la luz roja logra atravesar la atmósfera y llegar desviada hasta la Luna. Ese proceso le dará su característico tono cobrizo.
La intensidad y el color final dependerán de las condiciones de la atmósfera. La existencia de polvo, ceniza volcánica y otras partículas puede oscurecer el disco lunar o alterar sus tonalidades. A diferencia de un eclipse solar, este fenómeno puede verse directamente sin protección especial, aunque unos prismáticos o un telescopio permitirán apreciar mejor los cambios en la superficie lunar.
En América del Norte y del Sur, el eclipse lunar parcial podrá seguirse durante la noche del 27 al 28 de agosto. En Perú, la fase penumbral comenzará a las 8:23 p. m. del jueves 27 de agosto, y la fase parcial arrancará a las 9:34 p. m. El punto máximo llegará cerca de las 11:13 p. m., momento en que la mayor parte del disco lunar quedará cubierta por la umbra. Después, el satélite saldrá de esa zona a las 12:52 a. m. del 28 de agosto y abandonará por completo la umbra a las 2:03 a. m.
En Argentina, los horarios cambian ligeramente según la localidad. En Buenos Aires, la fase penumbral empezará a las 10:24 p. m., seguida del ingreso en la umbra a las 11:33 p. m. El máximo se registrará aproximadamente a la 1:13 a. m. del 28 de agosto, con una cobertura cercana al 93% del disco lunar. La salida de la umbra se producirá a las 2:52 a. m., mientras que la fase penumbral terminará alrededor de las 4:01 a. m.
En Europa, por su parte, el eclipse se desarrollará sobre todo antes del amanecer, de modo que su observación dependerá de la ubicación concreta y de la hora en que la Luna descienda bajo el horizonte.
No harán falta instrumentos especiales ni gafas protectoras para observarlo, porque mirar la Luna directamente es seguro. La visibilidad dependerá sobre todo del tiempo atmosférico y de que el satélite siga por encima del horizonte en las fases clave.
El uso de prismáticos o un telescopio permitirá apreciar con más precisión el avance de la sombra sobre la superficie lunar. Para aprovechar mejor la observación, conviene situarse en un lugar con horizonte despejado y escasa contaminación lumínica. Quienes no puedan verlo desde su ubicación también podrán seguirlo mediante una emisión en directo por internet, como la de Time and Date.