El Niño Costero es un desafío para los científicos del Perú y del mundo

Reto en investigación. Solo en 1925 y 1957 hubo eventos muy similares al ocurrido en este 2017. Aún no se puede determinar si el Niño Costero es indicador de un futuro Niño Global. Expertos de todo el planeta evalúan su comportamiento.

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Niño de 1983. Fernando Belaunde inspecciona los daños causados en el norte del Perú

Niño de 1983. Fernando Belaunde inspecciona los daños causados en el norte del Perú.

Símbolo. Alud que destruyó la hidroeléctrica de Machupicchu simbolizó el desastre de 1998

Símbolo. Alud que destruyó la hidroeléctrica de Machupicchu simbolizó el desastre de 1998.

Alarma. Así informó el decano la destrucción en Trujillo

Alarma. Así informó el decano la destrucción en Trujillo.

"Consternación que causa en Lima la noticia. La ciudad de Trujillo ha sido destruida, así lo comunica un radiograma urgente del prefecto de La Libertad". De esta manera informaba en 1925 la prensa capitalina sobre los efectos de un fuerte temporal de lluvias.

Hoy, 92 años después, se sabe que ese evento fue muy similar al vivido en este 2017.

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¿A qué se debe toda esta emergencia?, ¿se pudo pronosticar a tiempo?, son solo algunas preguntas que circulan entre los peruanos.

Lo mejor de todo es que hay ciertas respuestas, algunas de ellas reveladoras.

Otros Niños Costeros

De acuerdo con la explicación del meteorólogo Nelson Quispe, del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi), el fenómeno El Niño Costero es un evento causado por el calentamiento anómalo de la franja marítima del Pacífico más próxima a la costa.

Se configura en el cuadrante conocido como 1+2  (ver infografía) y llega a registrar hasta cinco grados de temperatura por encima de su valor normal.

Este elevado calentamiento origina la humedad suficiente para desencadenar las fuertes lluvias que, por ejemplo, el Perú viene soportando, sumado a los vientos del anticiclón del Pacífico Sur que llegaron debilitados, sin la potencia suficiente para lograr el enfriamiento del mar.

Pues bien, resulta que este Niño Costero ya se había presentado en años anteriores, aunque en apenas dos únicos periodos del registro de investigación.

"El caso más similar es el de 1925, porque es recordado en los libros de historia como un verano en el cual la magnitud de las precipitaciones y las inundaciones afectaron a gran parte de la costa del Perú. También en 1957 hubo un calentamiento moderado del mar frente a nuestra litoral", comenta Dimitri Gutiérrez, doctor en Oceanografía del Instituto del Mar del Perú (Imarpe) y coordinador del grupo técnico del Estudio Nacional del Fenómeno El Niño (Enfen).

¿Se pudo predecir?

El 24 de enero pasado, el Enfen hizo público un comunicado donde daba cuenta de la "activación del sistema de vigilancia de El Niño Costero y, una semana después, confirmaba la ocurrencia al pasar de la categoría de "sistema de vigilancia", al siguiente nivel, el de alerta propiamente dicha del fenómeno.

¿Por qué no se confirmó esto antes?

"Tenemos que entender que el Enfen tiene que ser bastante responsable con sus pronósticos. No podemos darnos el lujo de especular, sino actuar en base a las evidencias, y en ese momento estas no era aún suficientes para confirmarlo. Sin embargo, ya desde el momento de hablar de vigilancia, se vuelve implícito que la probabilidad de ocurrencia sea mayor a la de que no ocurra", sentencia Dimitri Gutiérrez.

Como se recuerda, hasta tres semanas antes, tanto los departamentos del norte del país como algunos de la sierra sur venían experimentando un problema de déficit hídrico, es decir, la ausencia de lluvias.

Justamente en 1925, según la revista 'Diacrónica' en su artículo 'Azúcar y avenidas en el valle de Chicama: el impacto del fenómeno El Niño de 1925 - 1926', señala que "la repercusión del evento no fue solo en el norte del Perú, sino también en Lima, Ica y Arequipa".

Además, indica que "los estragos de El Niño se remontan desde la segunda mitad de 1924, cuando se vivió una preocupante sequía en la región".

Desafío científico

Para Gutiérrez, este Niño Costero deja bastantes lecciones y tareas. La primera estará enfocada sobre la comunidad científica del país, pero también del mundo, para lograr detectarlo con la antelación necesaria que permita poder tomar acciones de prevención oportunas.

"La previsión de El Niño Costero se convierte en un desafío para toda la comunidad científica internacional. Hace pocos años los modelos de la NOAA (Administración Nacional Oceánica y Atmosférica, por sus siglas en inglés de los Estados Unidos) predecían un Niño muy importante para el 2014.

Eso no se llegó a producir, y estamos hablando de una agencia internacional que cuenta con todos los medios y tecnología muy poderosa para este tipo de estudios. Ni la NOAA ha podido darnos luces de esta situación", señala el coordinador del Enfen.

Según la información histórica, luego del fenómeno El Niño de 1998, la comunidad científica internacional comenzó a analizar la región del Pacífico Central (ver infografía), porque le permitía determinar si ocurriría o no un fenómeno El Niño, debido a que el calentamiento específico de esta región del océano repercutía hasta las costas de los Estados Unidos y de Sudamérica.

"Aún con ese monitoreo, los modelos de pronóstico de la NOAA no son necesariamente tan acertados, porque las predicciones a veces también tienen deficiencias como las proyectadas en el 2014", sostiene el experto.

Así es que pronosticar con certeza la configuración de El Niño Costero se vuelve un completo desafío, más aún porque la zona del Pacífico Oriental ubicada frente al Ecuador y el Perú es particularmente una zona compleja, tanto por el sistema de corrientes existentes, y porque existe un factor regional que es el Anticiclón del Pacífico Sur (vientos del sur) que tiene una dinámica que no siempre se acopla a la de la región del Pacífico Central.

¿Futuro Niño global?

¿Es la presencia del Niño Costero un precedente de un Niño Global, tal como lo planteó un artículo de la BBC?, para Dimitri Gutiérrez, esto no es necesariamente así.

"Si ahora tenemos este evento, no significa que sea precursor o que dé paso a un futuro fenómeno El Niño. Esto no se maneja así, no es necesariamente determinante", concluyó el experto.

La NOAA analiza la temperatura del Pacífico Central

El Dr. Manuel Alejandro More More, catedrático de la Universidad Nacional de Piura (UNP) e investigador de física atmosférica, dio a conocer que según los últimos informes publicados por la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) la zona 3 de El Niño (Pacífico Central) ya se encuentra experimentando cambios en su temperatura, un aspecto que viene generando preocupación internacional por la anomalía atmosférica presentada, que podría afectar a los países del hemisferio norte en los próximos meses, convirtiéndose en un fenómeno global.

Como se recuerda, en el 2015 hubo un registro de desarrollo del fenómeno El Niño; sin embargo, el evento no alcanzó su pico más alto debido a que antes del inicio del verano del 2016 se disipó.

El Enfen ha determinado que la duración de El Niño Costero será hasta fines de abril y, para entonces, el fenómeno reducirá su impacto propio del cambio normal de la temporada (el 20 de marzo se inicia el Otoño), por ende se espera la disminución de las lluvias.

En 1983 Y 1998

16 departamentos fueron los afectados por El Niño de 1983.

120 mil damnificados registró aproximadamente Piura durante el fenómeno El Niño de 1998.

76,5% fue el porcentaje negativo de las exportaciones pesqueras del Perú luego del fenómeno de 1998.

1.200 millones de dólares fue la pérdida general para el Estado en 1998.

30 centrales hidroeléctricas resultaron dañadas en 1998, entre ellas Aricota en Tacna, y la de Machupicchu en el Cusco.

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