Milner Cajahuaringa, un rebelde del arte

partida. El pintor falleció a los 85 años víctima de problemas respiratorios. Su legado artístico transita entre el figurativismo y el abstraccionismo, con una fuerte presencia del incanato.

28 Ago 2017 | 6:00 h

El destacado pintor peruano Milner Cajahuaringa falleció la madrugada de ayer en su casa en Cieneguilla a los 85 años de edad por una deficiencia respiratoria. Conocido como el padre del surrealismo incásico, nació en Huarochirí el 29 de febrero de 1932. Estudió medicina en Argentina, pero regresó al Perú en 1954 para ingresar a la Escuela de Bellas Artes, donde egresó en 1959 con el Primer Premio de Arte Mural.

Junto a Tilsa Tsuchiya, Gerardo Chávez y Enrique Galdos Rivas, Cajahuaringa perteneció a la llamada “Promoción de Oro” de Bellas Artes.

El pintor ha presentado su trabajo en innumerables exposiciones a nivel nacional e internacional. El reconocimiento que ha tenido su obra lo ha llevado a constituir “El Grupo Sudamericano de Artistas Plásticos”, el cual integraba a reconocidos creadores de esta parte del continente. Asimismo, fue premiado en la Gran Muestra de Arte de América y España de Madrid con una beca proporcionada por el Instituto de Cultura hispánica. Ha enseñado en Bellas Artes durante 14 años y ha recibido varios homenajes a lo largo de su trayectoria artística.

huellas del artista

Hablar de la obra de Cajahuaringa es referirnos a la arquitectura del antiguo Tahuantinsuyo. Su pintura juega con los colores complementarios, las imágenes trapezoidales y las formas geométricas.

Las reminiscencias incas se destacan sobre todo en los retratos que elaboró de Túpac Amaru, San Martín, Taulichusco y una serie de mujeres huarochiranas. Además, tiene trabajos con una clara denuncia social como el que elaboró en contra de la corrida de toros o la serie sobre Los Virreyes.

El dato

  • Los restos del artista son velados en su casa en Cieneguilla (Clle. Huaca Grande n°18, 2da etapa).

Te puede interesar