En la ciudad de Salcedo, Ecuador, tras dos años de para debido a la COVID-19, se realizó la sexta edición de la carrera de burros más grande del mundo. Cincuenta ejemplares de esta especie participaron en diversas categorías, que incluye una modalidad exclusiva de mujeres, y un premio al traje más llamativo. “Los visten de arquitectos, de ingenieros o médicos”, explicó Fernando Villacís, veterinario de la comunidad que trabaja para hacer visible a estos animales. En la competencia no se permite el uso de bastones o palos para golpear a los jumentos. “Es más seguro competir en una carrera montado en un burro que en caballo, su galope es menos fuerte y más armónico”, resaltó el especialista.










