Médico vence a la COVID-19 tras 85 días con la enfermedad y sus estragos

Sociedad LR

El doctor Ponce deberá terminar su rehabilitación antes de volver a trabajar. Foto: Andina
El doctor Ponce deberá terminar su rehabilitación antes de volver a trabajar. Foto: Andina

Sus pulmones se habían visto seriamente comprometidos, pero finalmente pudo ser extubado y logró recuperarse.

Un médico oriundo de Huánuco pudo celebrar, tras 85 días de hospitalización, la victoria en su lucha contra la COVID-19. Tras estar infectado con el virus durante un par de semanas, el galeno tuvo que permanecer por 53 días en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) del hospital de Ate Vitarte, según informó el Ministerio de Salud (Minsa).

El doctor Abel Ponce Hurtado, de 48 años de edad, contrajo el coronavirus el 22 de enero de este año, mientras atendía a pacientes que padecían de la referida enfermedad.

Tras realizarle una tomografía, el equipo multidisciplinario de salud del hospital observó que sus pulmones se encontraban seriamente comprometidos. Este problema, sumado a la insuficiencia respiratoria aguda y a la neumonía grave que le dio, fueron el motivo de su traslado a UCI para recibir ventilación mecánica.

El doctor Luis Bracamonte, médico intensivista del Hospital Emergencia Ate Vitarte, manifestó que debido al cuadro clínico grave que presentaba el paciente, su pronóstico era poco favorable.

No obstante, gracias a la oportuna y constante atención de los médicos que lo atendieron, se le pudo brindar soporte oxigenatorio a través de un ventilador mecánico durante 53 días. Fue mejorando poco a poco hasta que, tras semanas de paciencia y ardua lucha, pudo ser extubado.

“Dios me ha dado la oportunidad de vivir y puso en mi camino a estas maravillosas personas: médicos, enfermeros, técnicos y fisioterapeutas. Han sido excelentes personas, me ayudaron en mi recuperación. Agradezco principalmente a la directora del establecimiento de salud, Shirley Monzón Villegas”, manifestó.

El doctor Ponce deberá continuar su proceso de recuperación y mantener aún algunos cuidados por los rezagos de la enfermedad. Una vez que haya concluido con su tratamiento y rehabilitación, podrá retomar sus actividades en la primera línea de respuesta ante la pandemia.