La cruel indiferencia ante el dolor ajeno

Óscar Chumpitaz

Comunidades nativas piden presencia del Estado. Foto: difusion
Comunidades nativas piden presencia del Estado. Foto: difusion

Ha pasado un mes del asesinato de cuatro miembros de una familia en Alto Purús (Ucayali) y aún no levantan los cuerpos. Comunidades nativas demandan presencia del Estado para enfrentar al narcotráfico y la tala ilegal

Hay situaciones a las que nuestras autoridades no les prestan la atención que la gravedad y el sentido común exigirían. Ocurre en la región Ucayali donde, el 13 de noviembre, cuatro miembros de una familia del pueblo indígena Mastanahua, en situación de contacto inicial, fueron asesinados en la comunidad nativa Santa Rey, provincia de Purús, y hasta hoy sus deudos no pueden retirar los cuerpos.

Hasta ahora el Ministerio Público no ha levantado los cadáveres que se encuentran en avanzado estado de descomposición, según informó la Defensoría del Pueblo.

Aunque aún no se ha esclarecido este múltiple asesinato, la fiscalía maneja algunas hipótesis sobre los responsables. Señalan que los autores serían delincuentes vinculados al narcotráfico, tala ilegal e invasores de terrenos, aunque no descartan un ataque de nativos no contactados (Mashco Piros).

Solo defendieron sus terrenos

Epa (Shirui) y tres integrantes de su familia murieron atacados a flechazos, por proteger sus tierras. A ellos se suma la desaparición de su cuñada.

Diversos dirigentes de las comunidades nativas han denunciados que las actividades ilegales se han incrementado en el Alto Purús, pese a tener la zona doble categoría de Reserva Indígena Mashco Piro y Parque Nacional de Alto Purús.

La anestesia emocional y la indiferencia ante el dolor de unos seres humanos que merecen las mismas atenciones y tienen los mismos derechos que cada uno de nosotros, que sienten nuestras mismas necesidades, que aman a sus hijos y que sufren inmensamente con su dolor, nos duele a todos los peruanos, dice el representante de la Defensoría del Pueblo en Ucayali, Hugo Pari Taboada.

También al respecto se pronunció el Consejo Directivo de la Federación de Comunidades Nativas de la Provincia de Purús (Feconapu). Sostienen que a pesar de que existe un compromiso del Estado en el marco de la protección de las reservas indígenas de los pueblos en aislamiento y en contacto inicial, a cargo del Ministerio de Cultura, aún encuentran mucha indiferencia y se sienten abandonados.

Comunidades y sus demandas

Ellos respaldan las medidas de fuerza que han tomado las comunidades de no dejar ingresar a la zona de emergencia a las instituciones públicas y privadas hasta que sean atendidas sus demandas.

Exigen la instalación e implementación de una oficina de coordinación y enlace en Puerto Esperanza y que el responsable sea un indígena profesional de la zona.

También piden el mejoramiento de viviendas de las comunidades de Balta y Santa Rey, incrementar los agentes de protección en cada puesto de control de vigilancia, solicitar una partida presupuestal para la Feconapu, construcción e implementación de los puestos de salud en zonas estratégicas, construcción de infraestructura educativa y promoción de la agricultura familiar.

Las comunidades que se han pronunciado se han posesionado del control total del río Alto Purús y Curanja para no dejar ingresar a ningún representante de las instituciones públicas y privadas hasta que el Estado no atienda sus demandas.

Sin embargo, si garantizan el proceso de diálogo y la presencia del gobernador regional y los ministros de Estado.