Vacunación contra difteria y lo que aprendimos para la campaña contra la COVID-19

Aquí un análisis de la estrategia utilizada por el Minsa en sus últimas campañas y propuestas de especialistas con el fin de mejorar para las futuras jornadas de vacunación, entre ellas contra la COVID-19.

Campañas de vacunación del 7 y 8 de noviembre fueron muy criticadas por generar aglomeraciones. Foto: Antonio Melgarejo / La República
Campañas de vacunación del 7 y 8 de noviembre fueron muy criticadas por generar aglomeraciones. Foto: Antonio Melgarejo / La República
Abel Cárdenas

No hay peor mensaje gubernamental que caer en la contradicción. Y las últimas jornadas de vacunación, realizadas por el Ministerio de Salud el 7 y 8 de noviembre en todo el país, demostraron incoherencia entre las políticas sanitarias.

“Si las aglomeraciones están prohibidas, el Gobierno no puede realizar actividades contradictorias a los mensajes que dan”, sostiene Miguel Palacios, decano del Colegio Médico del Perú (CMP).

¿Qué pasó? Al contexto de emergencia sanitaria por el nuevo coronavirus se sumó —en las últimas semanas— alertas epidemiológicas por la aparición de nuevos casos de difteria, hecho que puso en tensión a la población. Lamentablemente, una pésima estrategia de planificación y de comunicación provocó que la actividad presente lo que tanto buscamos evitar: la aglomeración. “Hemos encontrado errores que no se deben volver a repetir”, indicó Matilde Cobeña, adjuntía para la niñez y la adolescencia de la Defensoría del Pueblo.

En esta nota compartimos las propuestas planteadas por especialistas con el fin de aportar en la mejora de las campañas de vacunación, sobre todo, a puertas de una futura jornada contra la COVID-19.

Planificación: articulación local y regional

La República conversó con varios especialistas y la mayoría reconoció que uno de los principales problemas en la organización de las jornadas de vacunación del 7 y 8 de noviembre fue la falta de coordinación entre las autoridades sanitarias y las locales, específicamente municipalidades, gobiernos regionales e incluso organizaciones vecinales.

“Se ha dejado de lado los gobiernos locales, tipo municipalidades, y a los agentes sociales. Incluso yo tengo el reclamo de la Municipalidad de La Molina, luego de haber sido ignorado por el Minsa, no solo en la vacunación, sino en la planificación de la campaña”, precisó el decano del CMP.

Vacunación

Para la médico pediatra y especialista en vacunas Victoria Petrozzi, dicha articulación hubiera sido crucial para obtener más centros de vacunación. “La municipalidades pueden utilizar parques, colegios, zonas de teatro, que ahora están libres y se pueden utilizar para mejorar la cobertura”, detalló. Además, remarcó que una mejor coordinación haría que las entidades locales sean un brazo operativo para que las campañas se acentúen en los próximos meses.

En esa línea, la vocera de la Defensoría del Pueblo, Matilde Cobeña, señaló que la entidad realizó un monitoreo en tiempo real durante los días de vacunación y pudo evidenciar los diversos problemas que ocurrieron, como la falta de personal de orientación y de orden. Ante ello, aseguró que en las próximas campañas de inmunización, entre ellas contra el coronavirus, no pueden quedar relegadas a las autoridades sanitarias, ya que no solo es necesario personal de salud, sino también se necesitan agentes que mantengan el orden público (policía, ejército) y personal de orientación, entre otros. “Cuando hay jornadas [de vacunación] se necesita apoyo de todas las autoridades: policía, ejército, serenazgo, autoridades locales, regionales, no solo de las autoridades sanitarias”, declaró.

Estrategia de comunicación: precisa, completa y oportuna

Ninguna campaña puede ser exitosa sin una estrategia de comunicación precisa, completa y oportuna, indicó Matilde Cobeña, vocera de la Defensoría del Pueblo. Y, al parecer, ese problema se ha convertido en la pata coja del Gobierno durante los meses de pandemia. Lo ocurrido el 7 y 8 de noviembre no es un hecho aislado, por el contrario, es un motivo más para concluir en la necesidad de un cambio radical de cara a los próximos meses.

“Las estrategia comunicativa también ha sido mala. Se ha generado miedo en la población que ya de por si lo tiene. Se ha generado expectativas, al decir que se va a vacunar de todo; sin embargo, luego se trató de rectificar para decir que solo sería para ciertas enfermedades y para cierto grupo poblacional. No es la primera vez, nosotros mismos le dijimos al presidente [Vizcarra] que su estrategia [comunicación] es mala”, remarcó Palacios Celi.

vacunación

La información no está llegando a la población como se debe. Si uno pregunta entre sus conocidos si conoce los tipos de vacunas que existen en el Esquema Nacional o si consulta sobre dónde y cuándo podría vacunarse es claro que mayoritariamente encontrará confusión y respuestas inexactas. Haga la prueba. Lamentablemente, eso impide que las campañas se realicen con orden y responsabilidad, tan necesarias en medio de la pandemia.

“Hay que mejorar en esa área también para evitar el pánico. Yo lo he vivido desde la parte personal. Recibí una gran cantidad de llamadas que no veía hace tiempo, de personas que me preguntaban los tipos de vacunas, la población prioritaria, etc. Había mucho interés y no hubo un mensaje adecuado. Se necesita un lenguaje fácil y claro. [Por ejemplo] al mencionar que solo eran dos días de vacunación, la población pensó que no iban a volver a vacunar [y eso los volcó a hacer colas desde muy temprano]”, señaló Petrozzi.

El reto logístico y de personal

La carrera por obtener una vacuna contra la COVID-19 está cada vez más avanzada. No sería extraño que el tiempo pensado inicialmente para la llegada de la dosis (o las dosis) se adelante y nos agarre desprevenidos, como en todo. Por eso, es necesario analizar con responsabilidad las falencias de las últimas jornadas para sacar aprendizajes que nos ayuden a disminuir los problemas en el futuro.

Uno de esos retos es la logística. Nos referimos a la cadena de frío, a las jeringas, al equipo de protección para el personal de salud, entre otras cosas. Si bien el Gobierno ha señalado que ya se están preparando, será necesario revisar con calma cada una de las últimas campañas de inmunización con el fin de evitar —a la hora de la hora— el desabastecimiento de las dosis o un inadecuado almacenamiento.

Como se evidenció, según Matilde Cobeñas de la Defensoría, durante las jornadas del 7 y 8 de noviembre, muchos centros de vacunación se quedaron sin dosis, lo que generó que muchas personas que llegaron desde muy temprano no se vacunen.

Minsa

Pero no es lo único. El Gobierno también deberá comenzar a pensar en un plan para aumentar el recurso humano. Durante la jornada se pudo notar lugares de vacunación en donde solo estaba atendiendo una enfermera. La doctora Petrozzi precisa que será necesario un presupuesto especial para el contrato de más personal que pueda cumplir con la propuesta de hacer los barridos casa por casa, que también se ha oído en los últimos días. Lo complicado de esta estrategia radica, justamente, en la falta de colaboradores. Recordemos que nos encontramos en medio de la pandemia y este grupo se ha reducido a casi la mitad.

Los inconvenientes son hechos que no deben volver a ocurrir, si lo que se quiere es evitar más contagios, producto de la aglomeración. Urge que el Ministerio de Salud, en todos sus niveles, analice cada una de sus decisiones y estrategias que está planteando con miras a una segunda ola o la llegada de la vacuna.

“Estas incompetencias se tienen que corregir a nivel del órgano rector, que es el Minsa. Y si ve que las personas [funcionarios] fallan, se tienen que dejar de lado. En la renovación también podría garantizar el éxito de una campaña”, finalizó el decano del Colegio Médico del Perú.

Pilar Mazzetti vuelve al Ministerio de Salud

Tras la aprobación de la vacancia de Martín Vizcarra, todos los ministros tuvieron que renunciar para dar paso al Gobierno ilegítimo de Manuel Merino. Luego de las movilizaciones, y del asesinato de Inti y Bryan en medio de la represión policial, Merino renunció al cargo y el Congreso de La República escogió al congresista Francisco Sagasti como presidente del Gobierno de transición.

Dos días después de la asunción al cargo, Sagasti juramentó el nuevo gabinete de ministros. Entre ellas se confirmó el retorno de Pilar Mazzetti al despacho del Ministerio de Salud. Recordemos que Mazzetti ha estado en la dirección del Minsa durante los meses más críticos de la pandemia y también ha recibido sendas críticas, sobre todo, a la estrategia utilizada en las jornadas de vacunación del 7 y 8 de noviembre.