Coronavirus en Perú: ¿Sirvió la cuarentena o no?

Evaluaciones más allá del día 100. Diez especialistas de distintas disciplinas reflexionan sobre los efectos del confinamiento como medida para afrontar la pandemia y la crisis que ha generado en nuestro país.

Especialistas de diversas disciplinas reflexionan sobre la cuarentena. Foto: LR
Especialistas de diversas disciplinas reflexionan sobre la cuarentena. Foto: LR

Por: David Pereda Z. y Henry Cotos

Surgir un humanismo resignificado

Soledad Escalante Filósofa, docente de la U. Ruiz de Montoya

Si consideramos que el confinamiento potenció la crítica de los excesos del capitalismo global, que priorizó la producción de riqueza y convirtió la integridad de la persona en un asunto subsidiario, entonces, sí ha servido, y parece ser posible el surgimiento de un humanismo resignificado. También nos enseñó que cuidándonos cuidamos al otro y que si no somos ciudadanos responsables ponemos en grave riesgo nuestra salud, puesto que quedó demostrado que la medicina no es infalible. Otra clave es que puso en evidencia el distanciamiento real: las profundas desigualdades sociales, económicas y educativas.

No había estrategia que funcionara

Jorge Lossio - Historiador, docente de la U. Católica (PUCP)

Sirvió para atenuar el impacto del virus. Sin cuarentena, hubiésemos tenido más casos y muertos. Hubo problemas en su implementación y fue más larga de lo previsto, y ello está generando problemas económicos. Muchas carencias vienen de décadas de desatención y problemas estructurales como la informalidad. La cuarentena fue aplicada de forma rápida y drástica al inicio, pero dada la realidad económica y sanitaria, no había estrategia que funcionara. Debemos confrontar problemas de fondo: inequidad, pobreza, infraestructura hospitalaria, inversión en tecnologías médicas.

PUEDES VER Coronavirus en Perú: vivir bajo el puente [Galería]

A los cien días de la cuarentena

Nicolás Lynch - Sociólogo, docente de la U. San Marcos

Los malos resultados en el combate a la pandemia del COVID-19, a pesar del rigor de la cuarentena impuesta, se deben a nuestras deficiencias como país, que nos brindan servicios sociales de salud, educación y pensiones de la peor calidad. Esto no es gratuito, se debe a un modelo, hoy neoliberal y ayer oligárquico, que insiste en que un pequeño grupo de peruanos viva a costa de los demás. La gran lección de la pandemia es que debemos dar un viraje, hacia un Perú solidario con un Estado social, que nos brinde una verdadera democracia y no una imitación de la misma.

Carecemos de redes de protección

Eduardo Zegarra - Economista, investigador de Grade

Sin cuarentena, tendríamos un escenario mucho más complicado. Pero es menos efectiva en países de menos desarrollo porque carecemos de redes de protección social. La gente tuvo dos shocks muy fuertes: de salud y económico. Los países desarrollados tienen sistemas que protegen, como seguros de desempleo y sanidad universales. La medida no tuvo el efecto ideal por la falta de redes de protección social. Ha quedado claro que tenemos una de las más precarias redes de protección social en la región. Otros factores son la alta concentración en la ciudad y la precariedad.

PUEDES VER Coronavirus en Perú: piden S/ 100 mil a paciente en clínica para poder atenderlo [VIDEO]

Herencias imposibles, errores evitables

Carlos Monge - Antropólogo, investigador de GRADE

La herencia de una muy alta informalidad en el empleo y una salud pública abandonada dificultan una cuarentena capaz de controlar el contagio y atender a los enfermos de COVID-19. La corrupción y la ineficiencia que también vienen de atrás impiden una respuesta oportuna a las carencias existentes. Un bono universal, respuestas rápidas en focos de contagio, y compras más agresivas, hubiesen ayudado a que menos gente se contagie y se muera. Entre herencias del neoliberalismo y errores del Gobierno, estamos como estamos. Es decir, entre herencias imposibles y errores evitables.

El objetivo se cumplió parcialmente

Roxana Barrantes - Economista, investigadora del IEP

La restricción fue pensada para preparar al sistema de salud para atender un contagio masivo de una enfermedad sin tratamiento probado. Ese objetivo se cumplió parcialmente. El bono “mequedoencasa” quedó corto ante la realidad de la vulnerabilidad. El reparto de los bonos complementarios enfrentó obstáculos casi insalvables para llegar a destino. Algo similar ocurrió con las canastas de víveres a cargo de alcaldes. El resto de acciones han sido agregadas. Ha faltado coordinación en la acción y comunicación efectiva. ¿Algo positivo? Catapulta para la agenda digital.

PUEDES VER COVID-19: donan 250 ventiladores mecánicos para pacientes graves

Un país descarnadamente desigual

Silvana Vargas - Socióloga, docente de la U. Católica (PUCP)

Tras más de 100 días en cuarentena es difícil afirmar si esta sirvió o no. Depende de qué sectores hablamos, de qué tipo de ingreso dependen, a qué oportunidades tienen acceso. Así, la pregunta es ¿qué nos enseñó? Ha quedado claro que el Perú es un país descarnadamente desigual. No es cierto que la propagación del virus nos esté golpeando por igual. La cuarentena nos ha confrontado con altísimos niveles de corrupción. Por un lado, estos se han evidenciado a todo nivel y, por el otro, la necesidad pareciera justificarlo todo. Desigualmente peruanos y peruanas. Eso somos.

Desnudó nuestras carencias

Magaly Blas - Epidemióloga, docente de la U. Cayetano Heredia

Esta epidemia desnudó la precariedad de nuestro sistema de salud. Puso al descubierto la lentitud de respuesta del aparato estatal que no realizó mejoras en infraestructura, recursos humanos y servicios de salud necesarios para enfrentar la pandemia. Si bien se implementaron medidas tempranas como cuarentena y distanciamiento social, no se tuvo una estrategia adecuada para identificar a los pacientes infectados y sus contactos. Además, el Ministerio de Salud promovió la utilización de medicamentos para tratar el COVID-19 que aún no se ha probado que funcionan.

PUEDES VER Clínicas exigen que el SIS pague S/ 97 mil por pacientes en UCI

Deplorable sistema que se toleraba

Cecilia Blondet - Historiadora, investigadora del IEP

La cuarentena ha servido de muchas maneras. Ha reducido el número de infectados y fallecidos, y permitió que el desastroso sistema de salud acopie camas, ventiladores, oxígeno, médicos, enfermeras y técnicos para desplazarse a los hospitales y centros de salud. Luego, ha permitido disciplinar, en cierto modo, a una población acostumbrada a no respetar la autoridad y la ley. Finalmente, la epidemia y su cuarentena nos ha enrostrado la desigualdad, desidia y mediocridad de un Estado y una elite empresarial capaz de tolerar el deplorable sistema de salud y de educación en el Perú.

Un largo camino por recorrer

Leonid Lecca - Epidemiólogo, director de Socios en Salud

Se disminuyó la velocidad de contagio del virus con la cuarentena, y brindó tiempo para mejorar los hospitales a fin de que puedan contener los casos severos de COVID-19. Pero queda aún un largo camino por recorrer, pues el virus se mueve con la gente y al levantarse la restricción los casos aumentarán. Entonces, toca ser responsables para minimizar nuestro propio riesgo y, por su parte, el sistema de salud debe continuar con las acciones de rastreo temprano de los casos sospechosos, el aislamiento efectivo y seguir mejorando la respuesta para una atención oportuna y de calidad.

Newsletter COVID-19 en Perú de La República

Suscríbete aquí al boletín de La República y recibe a diario en tu correo electrónico toda la información sobre el estado de emergencia y la pandemia de la COVID-19.