“El hambre no tiene nacionalidad”: la vida de los venezolanos en Perú durante la cuarentena

¿Cómo viven los ciudadanos venezolanos durante el aislamiento social obligatorio decretado por el Estado? Foto: Composición.

Organismos internacionales buscan asistir a 60 000 refugiados y migrantes venezolanos en Perú en condición de extrema vulnerabilidad. Sin embargo, hacen un llamado al Gobierno para incluirlos en las políticas públicas.

Diana Bueno y Milagros Requena
07 Abr 2020 | 20:29 h

“Todo eso se ha ido agotando”, lamenta María Rodríguez, venezolana en Perú, al ver los alimentos que aún tiene tras más de dos semanas desde que se declaró cuarentena nacional. Su esposo llegó primero al país en octubre del 2018. Ella, su mamá y sus tres hijos hicieron lo propio en febrero del 2019, luego de vender sus cosas para completar los pasajes de un viaje por tierra que les tomó siete días.

Cuando el presidente del Perú, Martín Vizcarra, confirmó -hace un mes- el primer caso de COVID-19 (un joven de 25 años que había viajado por países de Europa), pocos pensaron que las medidas que iba a tomar serían tan rápidas.

PUEDES VER Coronavirus en Perú: la curva del contagio a un mes del primer caso de COVID-19 en el país

Al noveno día de anunciarse al paciente “cero”, había ya 71 nuevos positivos para el nuevo coronavirus. Ante una mayor propagación de la pandemia, el mandatario decidió cerrar las fronteras y establecer el aislamiento social obligatorio; es decir, nadie salía de sus casas a menos que brinde o adquiera un servicio de primera necesidad.

María Rodríguez estaba escuchando el mensaje a la nación y pensaba que no irían a trabajar, que no iban a conseguir dinero y, por ende, no tendrían qué comer. Su esposo, quien trabajaba como chófer de una línea “pirata” antes del estado de emergencia, era el que aportaba el mayor ingreso. Todo ha cambiado.

“El hambre no tiene nacionalidad. [...] Hay días en que los adultos no comemos para poder alimentar a los niños y así estamos”, lamenta la migrante venezolana, mientras recuerda que esta no es la primera vez que la comida falta en su mesa. Ya lo vivió en su tierra natal.

Lazy loaded component

Como esta familia venezolana en Perú, son miles los extranjeros que quedaron desprotegidos durante el estado de emergencia nacional. Según cifras oficiales, al territorio peruano han ingresado más de 860 000 ciudadanos del país llanero huyendo de la crisis en la que estaban sumergidos. Del total, más de 480 mil han solicitado la condición de refugiados, según la Agencia de la ONU para los Refugiados (Acnur).

PUEDES VER Del caso “cero” a más de 2200 infectados: un mes de coronavirus en Perú [CRONOLOGÍA]

Sin trabajo no hay provisiones

Eleazar Mejías, docente y refugiado político, cuenta que luego de ser capturado en su país por dirigir manifestaciones en contra del gobierno de Maduro, escapó hacia Perú hace dos años. Desde entonces, se dedicó a vender café en las calles, ser mozo, maestro de ceremonias y llamador de combis: se convirtió en un trabajador informal más.

“Se me salieron las lágrimas porque soy profesor universitario, pero es mejor trabajar honestamente, que estar pidiendo y robando”, señala.

Según un informe del Banco Mundial (2019), cerca del 90 % de los migrantes venezolanos no cuenta con un contrato de trabajo y en su mayoría depende de ingresos diarios. Debido a ello, la cuarentena decretada por el Ejecutivo ha obligado a que el 33% se quede sin trabajo, según la encuesta elaborada por Equilibrium - Centro para el Desarrollo Económico (CenDE).

Por consecuencia, el 77.2% de la población encuestada manifestó a inicios del confinamiento que no contaba con dinero para sus próximos abastecimientos.

“Tengo comida solo para dos días”, confiesa Eleazar. Relata que desde que inició el aislamiento social obligatorio ha estado recibiendo víveres, almuerzos o un par de soles por parte de sus vecinas, a cambio de la limpieza de sus veredas. “Ayer me gané 20 soles en 5 horas y hoy, 5 soles”, indica.

Video Recomendado

Lazy loaded component