Sección de refrescos de un supermercado de Roma (Italia). SIMONA GRANATI/GETTY IMAGES
Sección de refrescos de un supermercado de Roma (Italia). SIMONA GRANATI/GETTY IMAGES

Tomar 2 vasos diarios de refresco incrementa en 17% el riesgo de muerte prematura

Según un estudio de Europa, las bebidas edulcorantes, de igual modo, se asocian a un aumento de riesgo de mortalidad en 26%.

La República
05 Sep 2019 | 16:50 h

Una investigación hecha por 500 científicos, publicada en la revista JAMA Internal Medicine, señaló que, a través de un seguimiento a 452 000 personas, el 17 % de personas que beben dos vasos diarios de refresco tienen riesgo de muerte prematura, en contraste con los consumidores ocasionales.

La epidemióloga española Dora Romaguera, colaboradora principal del estudio, dijo que las observaciones se enfocaron en las bebidas azucaradas y de colorantes artificiales. Aquellas que llevan azúcar se vinculan a un incremento de 8% de muertes; las que llevan edulcorantes —incluyendo a las zero— elevan tal perjuicio hasta un 26%. Sin embargó, añadió que no pueden asegurar si el consumo de refrescos light acelera la mortalidad.

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“No podemos descartar que el efecto observado se deba a un factor de confusión. Hacen falta más investigaciones”, explica Romaguera, de la Fundación Instituto de Investigación Sanitaria Illes Balears, en Palma de Mallorca, de acuerdo al Diario El País.

Asimismo, a cada participante del experimento se le tomaron muestras de sangre; luego, llenaron un cuestionario con sus hábitos de vida. La confusión mencionada por la especialista radica en que varios de los voluntarios consumían gaseosas light, pero sufrían alguna enfermedad, por lo que los datos no podía ser tan precisos. ¿Murieron solo por su propio mal o el consumo del refresco aceleró esto?, se preguntaban los autores del estudio científico.

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Por tal motivo, desde la década de los 90, los especialistas han tratado de no tomar en cuenta los resultados de los participantes que fallecieron en los primeros ocho años. “Esto (las enfermedades) podría explicar parte de los resultados, pero no todos”, advirtió el epidemiólogo Antonio Agudo, coordinador del estudio EPIC (Estudio Prospectivo sobre Dieta, Cáncer y Salud) en España.

La OMS (Organización Mundial de la Salud), hace tres años, instó a subir en un 20% los impuestos de las bebidas azucaradas para disminuir el consumo masivo —y frenar la diabetes, obesidad, etc.— algo parecido a lo que se intenta hacer con la cerveza.

Para Romaguera, es momento de debatir “si la política de salud pública debería evolucionar para no recomendar tampoco el consumo de refrescos light”. Por último, sugirió beber agua, porque representa lo más natural y está exenta de complicaciones.