Sinesio López: Esta campaña demostró que no existe un “electarado”

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22 Jun 2011 | 21:38 h

Ollanta Humala recibe hoy las credenciales que lo acreditan como Presidente de la República, para ello conversamos con el reconocido politólogo Sinesio López . Expectativas, conflictos, dudas y certezas, abarcó esta pequeña pero interesante entrevista.

José Miguel Silva @jomisilvamerino

¿Qué expectativas tiene usted en estos cinco años de gobierno de Ollanta Humala?

Yo espero que sea un gobierno de cambio en el cual el desarrollo económico se mantenga, pero con una agresiva inclusión. Creo que para que eso pase, en los cien primeros días debe marcarse una política que marque el gobierno a futuro, para que la agenda sea lo que se prometió en ese lapso y que a partir de allí se definan las políticas. Es la primera vez que una coalición de izquierda y de nacionalismo accede al poder a través de un proceso electoral. Casi nunca estuvo en manos del pueblo, creo que en ese sentido se debe marcar la diferencia, para no defraudar a los que sienten que se llega al poder por primera vez en la historia.

¿Cuál es la enseñanza que usted puede destacar en esta campaña electoral?

Que los electores pueden derrotar a todos los poderes juntos. Que no hay “electarado”. Estos electores han hecho sentir que son los titulares del poder, al menos un día cada cinco años. Se derrotó al poder mediático, al gobierno, a la Iglesia y a Keiko. Esto ha sido un gran esfuerzo no solo de ciudadanos sino también de una serie de instituciones que jugaron el mismo partido.

¿Entra Ollanta Humala con una “tregua” a Palacio de Gobierno?

Poco a poco está consiguiendo una especie de confianza. Es muy significativo que en dos semanas haya subido veinte puntos más. Se le han abierto unas posibilidades de una pequeña luna de miel. Yo creo que esto dependerá de los 100 primeros días. Si allí se logra marcar políticas sociales “universales” en donde todos se sientan comprendidos, eso le podría dar una vida política larga.

¿De qué manera debe gobernar Ollanta Humala a Lima, si allí perdió?

Las políticas sociales inclusivas que va a desplegar, van a atraer a los sectores sociales que votaron por Keiko, y ahí podría cambiar radicalmente la correlación de fuerzas existentes en Lima. Yo creo que la política en lo fundamental debe tocar a los sectores D y E, no obstante se debe demostrar que se puede gobernar para todos, con políticas económicas coherentes, manteniendo los equilibrios macroeconómicos y ofreciendo seguridad jurídica. Sobre esto ya se puede generar una mayor presión tributaria y al mismo tiempo desarrollar políticas de inclusión.

¿Por qué el mapa político del 2006 se pareció tanto al del 2011, no se avanzó en estos cinco años?

Hay varios factores allí. Alan García tuvo la oportunidad de lograr la inclusión pero no lo logró. Se hablaba de crecimiento pero la gente no lo sentía en su piel. Por otro lado, en la elección de Ollanta, éste no expresó solo la ira y el descontento de la gente excluida en las zonas andinas, sino también de clases medias provincianas y limeñas. El nuevo discurso de Ollanta avanzó más en términos sociales, pasó del mundo andino hacia el moderno.



Conflictos sociales: las bombas de tiempo que recibe Humala

Las comunidades mayoritariamente no aceptan las inversiones en sus pueblos, y Ollanta Humala ha dicho que, basándose en el convenio 169 de la OIT, él respetará lo que ellas opinen. ¿Qué va a pasar si estas empiezan a negarse a una inversión tras otra?

Es necesario establecer una política de diálogo. Debe haber una licencia social antes de invertir. Esa licencia social indica también dejar ciertos beneficios a las comunidades en las que se establece la minería. Si simplemente es imposición y no se deja ningún beneficio, se tendrá la resistencia que hay hoy. Se requiere diálogo y concertación, de aceptación por parte de los inversionistas, y al mismo tiempo de la necesidad de desarrollo, porque sin eso no habrá inclusión.

¿Dirigentes como Walter Aduviri podrían ser un escollo para Ollanta Humala?

Yo creo que depende mucho del diálogo. Pueden haber dirigentes que ofrecen mucha resistencia, que son muy duros para aceptar un diálogo y al mismo tiempo ruta al desarrollo. A lo mejor ellos tienen algunos dogmas que les va a impedir entrar a conversar.

Si se hace una comparación con Susana Villarán, Ollanta Humala podría llegar a ser una autoridad que concierte, pero esto no asegura necesariamente una aceptación alta. ¿Corre el riesgo de que este apoyo inicial se desinfle rápidamente?

Creo que si en los primeros 100 días hay las políticas anunciadas en su campaña. Cuna más, pensión 65, políticas sociales para los trabajadores, esto podría ayudar notablemente, y cambiar totalmente la correlación de fuerzas. Al mismo tiempo si se logra concertar con empresarios y trabajadores, teniendo al Estado como garante, esto permite abrir un camino de desarrollo y mantenerlo mientras existan altas tasas de crecimiento. Para que Humala logre la inclusión necesita altas tasas de crecimiento.

Dentro del entorno de Ollanta Humala hay una serie de personas con diferentes formas de manejarse. Van desde Javier Diez Canseco hasta Chehade, pasado por García Naranjo y Abugattás, esto, ya desde el Poder, ¿cómo debería manejarlo Ollanta Humala?

Esto es producto de la coalición. La primera vuelta fue una coalición de nacionalistas e izquierdistas que sumaron 32 por ciento, pero el otro 22 viene de una corriente democrática o liberal antifujimorista, que viene de Toledo y de Vargas Llosa. Eso debe expresarse básicamente en el manejo mismo del gobierno. Creo que, para resumirlo, manejar la economía desde y con el centro, y manejar las políticas, desde y con la izquierda. Así se podría manejar correctamente estas diversas corrientes que hay en Gana Perú.