ONPE - Cómo elegir tu local de votación para las elecciones municipales y regionales

Paula Távara: “No habrá nada que satisfaga a la oposición y que permita que haya un diálogo”

Entrevista a la analista política y docente universitaria, quien indica que “si se modifica el gabinete, debe hacerse pensando en la gobernabilidad del país”. “El Parlamento debe tener más voces dispuestas al diálogo”, asevera.

Tarea. Távara dice que es importante el rol de la sociedad civil para controlar ambos poderes. Foto: Antonio Melgarejo/La República
Tarea. Távara dice que es importante el rol de la sociedad civil para controlar ambos poderes. Foto: Antonio Melgarejo/La República
María Elena Castillo

La politóloga Paula Távara recuerda que desde la juramentación del gabinete, un sector de la oposición adoptó una postura invariable orientada a cambiar ministros. Indica que si se modifica el gabinete, debe hacerse pensando en la gobernabilidad del país.

El canciller Béjar renunció luego de la crisis política que generaron sus declaraciones previas a su función, ¿será suficiente o más bien radicalizará más a la oposición?

Esta crisis política no ha sabido manejarse de la mejor manera ni rápidamente, y al no dar una respuesta clara deslindando o corrigiendo, sino que luego del silencio se da rápidamente la renuncia, puede significar una especie de gol a la oposición, un triunfo que podría envalentonarlos para seguir pidiendo mayores cambios en el gabinete. Pero, además, da una sensación de que el presidente, el Gobierno, no necesariamente está dispuesto a defender a sus aliados, pero al partido sí, porque no importa cuántos cuestionamientos haya a las personas más cercanas al partido, estas no se han movido. Y eso puede significarle algunas dificultades a la hora de captar más personas para la gestión, no solo para ministros, sino para viceministros y otros funcionarios.

¿Esto contribuye a la versión de que Vladimir Cerrón está gobernando detrás del presidente?

No debemos ver al presidente Castillo como una persona manipulada por el señor Cerrón, sino que hay un trabajo conjunto. Lo que ocurre es que durante la campaña se nos trató de mostrar más distancia ideológica y de trabajo en conjunto de la que en realidad había. Lo que nos muestra es que hay una priorización del partido Perú Libre y una priorización de sus miembros antes que de los aliados no partidarios.

Algunas voces demandan que el Ejecutivo pida disculpas públicas a la Marina, ¿eso ayudaría a bajar la tensión?

La sola acción de la renuncia debería zanjar la situación. Es la acción más radical que se podía tomar. La oposición insistirá, sea cual sea la situación, y más con este envalentonamiento, en múltiples pedidos. No habrá nada que satisfaga a la oposición y que permita que haya un diálogo. Más bien hay una constante de medirse mutuamente. Ante esta situación, al presidente Castillo le correspondería tomar una posición de Gobierno. Además, tampoco debe utilizarse la situación del señor Béjar para tratar de manipular la historia del país en torno a los diferentes momentos y contextos en que, desde el Estado y desde las Fuerzas Armadas, ha habido delitos que también están contemplados por la Comisión de la Verdad.

¿Qué implicancia tiene el comunicado de la Marina calificando de falsas las declaraciones del entonces canciller sobre su institución?

Deberíamos estar atentos a lo que ocurre en la relación del ministro de Defensa y las Fuerzas Armadas, porque la Marina ha sacado un comunicado por fuera de los límites que le corresponde a su relación con el Ejecutivo.

¿Significa que no lo respetan?

Que no se siente probablemente respaldado, que no se siente en un diálogo como podía sentir con la ministra Esparch, por tanto no se está construyendo la relación que debería haber entre el ministerio y las Fuerzas Armadas, y eso sí debería preocuparnos.

¿... porque podría gestarse un golpe de Estado?

Porque eso podría significar que hubiese un menor respeto a los pactos democráticos que gestionan las relaciones entre el Ejecutivo y las Fuerzas Armadas. Se corre el riesgo de la institucionalidad democrática y la relación, que estos años ha sido buena entre las Fuerzas Armadas y el Ejecutivo. Pero no creo que sea momento de alarmar con palabras como golpe de Estado.

Parlamentarios de varias bancadas de oposición han insistido en que otros ministros deben irse, incluso una presentó una interpelación al ministro del Interior. ¿Debe haber más cambios pensando en la presentación del gabinete?

La posición sobre la necesidad de cambiar ministros estuvo desde que juraron. No es una postura nueva, y el presidente y el premier la han ignorado. Y no viene solo de la oposición, sino también de la sociedad civil, que las encuestas nos muestran que no sienten mayor confianza en el gabinete ministerial. Probablemente el presidente haría bien en volver a pensar si este es el gabinete que necesita para gestionar la gobernabilidad. Y viene a colación la tarea de que si hará cambios necesarios para que este gabinete funcione de la mejor forma, no pueden parecer otra batalla perdida frente al Legislativo, que no agraven el enfrentamiento. Debería ser una reflexión desde el Ejecutivo, que no genere que la oposición menos democrática, que busca desde el comienzo que este Gobierno dure lo menos posible, sienta que tiene posibilidades de seguir horadando al Ejecutivo.

¿Es posible lograr una concertación entre el Gobierno y el Congreso para estabilizar el país, con legisladores como el almirante Montoya, que afirma que este Gobierno es comunista?

La mejor forma de construir una concertación es aglutinar lo más posible, lejos de las voces extremas, y el congresista Montoya representa una voz extrema. Necesitamos confiar en que el Parlamento debe tener más voces dispuestas al diálogo. Necesitamos una concertación que va más allá del Ejecutivo y el Legislativo, pues nuestro país tiene otros poderes y organismos autónomos que pueden ayudarnos al equilibrio, a encontrar puntos en común. Se ha hablado que el Acuerdo Nacional pueda reunirse las próximas semanas y pueda haber una forma de espacio neutral para diseñar algunas prioridades de manera conjunta. Y será muy importante el rol de la sociedad civil para generar control hacia ambos poderes. Esto no puede ser un combate por quién tiene más fuerza. Nuestro Parlamento está actuando más como órgano de control político que como legislativo. Llevamos casi un mes y muy pocas propuestas de ley se están dando. Parece más bien dedicado a observar al Ejecutivo, que no es su única función.

Ha presentado iniciativas para regular la cuestión de confianza...

Pero está vinculado al control, no a prioridades nacionales, como la pandemia.

Newsletter Política LR

Suscríbete aquí al boletín Política La República y recibe a diario en tu correo electrónico las noticias más destacadas de los temas que marcan la agenda nacional.