Hernán Chaparro: “Más que izquierdas o derechas es importante la gestión y el comportamiento democrático”

Carlos Páucar

Enfático. “La mayoría (de la población) quiere ver a los políticos trabajando en soluciones”. Foto: La República
Enfático. “La mayoría (de la población) quiere ver a los políticos trabajando en soluciones”. Foto: La República

Experto en temas de opinión pública, populismo y catedrático de la Universidad de Lima, analiza la escena actual. “Fuerza Popular no tiene la presencia de antes”. Espera también cómo se resolverán las negociaciones entre Cerrón y Castillo.

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¿Qué tan difícil será para Pedro Castillo gobernar con el actual nivel de polarización?

La confrontación pasará, por un tiempo, a una situación de bajo nivel de intensidad hasta que la complejidad de la misma gestión pase la factura. Todo gobierno enfrenta siempre una primera crisis y veremos cómo llega a esa fecha el Ejecutivo. Sin embargo, ambos lados llegan con problemas. En el 2016, el fujimorismo tenía una amplia mayoría y PPK un vínculo débil con su bancada, pero tenía el respaldo de la prensa. Hoy el Congreso está muy fragmentado. Fuerza Popular no tiene la presencia de antes y su líder enfrenta un proceso judicial complicado. Renovación Popular, AP y APP tienen juego propio. Se pueden juntar para algunas cosas, pero tampoco es un bloque sólido. Del lado del gobierno, dependerá cómo continúan las negociaciones entre Cerrón y Castillo. Si el profesor no logra un acuerdo sostenido tendrá complicado tanto el frente externo como el interno. Si a eso se añade una prensa que pondrá todos los reflectores en los errores que seguro se cometerán, será complicado.

¿El tema de la constituyente debería ser postergado por ese nivel de polarización?

El país necesita cambios, la mayoría lo pide. El tema es qué y cómo hacerlos. Hablar de constituyente lleva a que diversos sectores se conecten con el miedo al retorno de un Estado intervencionista, por un lado, o a la creencia de que los cambios legales van a cambiar los problemas de gestión del Estado, del otro. Hay varias urgencias, retos de gestión inmediatos, necesidad de encontrar consensos mínimos de gobernabilidad. Desde el gobierno eso ya supone un inmenso esfuerzo porque, además, las expectativas son grandes. Que en paralelo se abra un debate sobre qué cambiar, cómo, etc., es algo que puede darse, pero creo que en una primera etapa es muy complicado. Acelerar un proceso así solo va a polarizar más el ánimo social cuando no hay partidos con capacidad de canalizar democráticamente los sentimientos que todo ello genera.

En el futuro próximo ¿puede ocurrir que se enfrenten un populismo de izquierda desde el Ejecutivo y un populismo de derecha desde el Congreso?

No veo a Pedro Castillo ni a López Aliaga, que serían los que mejor representan ambos estilos, manteniendo un discurso populista de manera permanente y frente a todo asunto de gobierno. Estudios que hemos desarrollado con Lilian Kanashiro sobre el discurso populista en el país permiten ver que el mismo se usa para algunos temas, no frente a toda circunstancia. Puede que en algunos asuntos sí se haga presente, en otros no. La población está cansada. La mayoría quiere ver a los políticos trabajando en soluciones, en ambos lados.

Algunos piden a Castillo que se aleje de Cerrón para atenuar el radicalismo, ¿lo ve posible?

No. A no ser que la justicia ponga en aprietos al fundador de Perú Libre. Hoy ellos tienen una bancada importante y seguramente pondrá gente en el Ejecutivo. Castillo no tiene más aliados. Si se alejase de Cerrón, ¿quién le dará apoyo en el Congreso?

Para el fujimorismo, el triunfo de Castillo es ilegítimo, ¿eso acaso no acerca el fantasma de la vacancia?

Las acusaciones de falta de legitimidad solo tendrán consecuencias de vacancia si desde el gobierno se cometen errores de gravedad. Es una posibilidad. Pero también está el capital simbólico de ser un presidente que viene de la sierra, cuya vida política fue básicamente gremial, con el que la gente de una gran cantidad de regiones se identifica. Esa oportunidad tiene que consolidarse a través de una buena gestión. Si no muestra ideas claras y avances, se le complicará la situación.

¿Usted cree que sería conveniente el aporte, para calmar las aguas, de los partidos y figuras del centro político?

En términos de población, las identidades de izquierda y derecha han crecido, pero el centro sigue siendo relevante. El tema es que las primeras tienen un nivel de representación política más efectiva y los partidos de centro tienen serios problemas. Hoy, más que un asunto de izquierdas o derechas, lo importante es la capacidad de gestión y el comportamiento democrático.

¿Qué otros sectores deberían ayudar a apaciguar los ánimos y a la gobernabilidad? ¿Quizás el sector empresarial? ¿Los medios de comunicación?

En América Latina, los medios siempre han apoyado a uno u otro candidato, pero lo que hemos visto en esta oportunidad ha sido bastante extremo. Tener un sistema más claro y transparente de autorregulación ayudaría a su sostenibilidad económica y al devenir democrático.

¿En lo positivo del proceso está el fortalecimiento de instituciones como el JNE y la ONPE?

Ambas instituciones siempre han tenido un buen nivel de evaluación entre la ciudadanía, en todo caso, mejor que el de otros organismos del Estado. Esta vez han sido cuestionadas por quienes perdieron, espero que el tiempo permita reconocer la calidad de su trabajo.

Las FFAA también estuvieron a la altura, ¿no? Pese al llamado de sectores radicales respetaron el proceso electoral.

Es una de las cosas que personalmente más me satisface. Unas FFAA que con su comportamiento han mostrado un proceso de madurez institucional significativo. Lo preocupante es que hubo o hay sectores que han pedido de manera explícita un golpe o una alianza cívico-militar que, al verse frustrados, han optado por la violencia ellos mismos. Es algo a parar de la manera más firme posible.

Para la izquierda es el inicio de nuevos desafíos, ¿el principal es que deberá aprender a gobernar un país?

Hablar de la izquierda, en términos amplios, es utilizar una categoría muy imprecisa. ¿Qué izquierda estará en el poder? No está claro todavía. La izquierda puede estar en el poder y a la vez en la oposición. No sabemos todavía qué planteará Castillo. En todo caso, el reto es combinar la visión de gobierno con la gestión efectiva. El Estado peruano tiene su propia lógica, más allá de izquierdas y derechas, y se tiene que abordar el reto de buscar modernizarlo a la vez que se ejecuta.

¿Este resultado favorecerá la aparición de nuevos liderazgos regionales?

Hay que ver los movimientos y reivindicaciones que se planteen, así como lo que ocurra alrededor de las elecciones regionales. Hay muchas expectativas y puede que eso sea visto por algunos como una oportunidad para liderar reclamos. Por otro lado, es claro que Perú Libre buscará estar presente en las próximas elecciones regionales. Sin embargo, hace tiempo que la política regional está muy fragmentada. Muchas veces quien queda en primer, segundo y hasta en tercer lugar son agrupaciones que solo están en una región. Seguramente Perú Libre buscará aprovechar el momento, pero eso es noviembre del 2022. Demasiado tiempo como para no saber que, para esa fecha, muchas cosas habrán pasado.

Pedro Castillo dio un balconazo luego de ser proclamado presidente del Perú. Estuvo acompañado de la vicepresidenta electa Dina Boluarte. Foto: Aldair Mejía/La República

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