Cuidarnos, disciplina y solidaridad

“La receta para enfrentar, todos juntos, al coronavirus”.

Augusto Álvarez Rodrich.
17 Mar 2020 | 6:32 h

La mejor manera de enfrentar la amenaza del coronavirus es con soluciones colectivas que dependen de conductas individuales movilizadas por un liderazgo claro desde el gobierno.

En casi una semana, el Perú pasó de revelarse los primeros casos de coronavirus, a un estado de emergencia con el anuncio, anteanoche, por parte del gobierno del presidente Martín Vizcarra, de medidas extremas para mitigar el contagio del coronavirus.

Hay opiniones de todos lados, incluyendo charlatanes que improvisan de epidemiólogos, u opositores que aprovechan para practicar la demolición del gobierno, pero, al mejor entender de esta modesta columna, dentro de las limitaciones de un país con un déficit enorme en la infraestructura de servicios públicos básicos como la salud, el manejo de la crisis por parte del gobierno parece satisfactorio.

No solo por las medidas específicas, incluyendo las económicas para aliviar la situación de las familias y las empresas y el daño que la crisis les pueda producir, sino, también, por el liderazgo exhibido –hasta el momento– para organizar a la ciudadanía, con el lema de #quedateentucasa.

¿Beneficiará o afectará el coronavirus a Vizcarra? Eso está por verse. Por un lado, para un presidente que estaba perdiendo el ritmo, la aparición de un enemigo común como una epidemia constituye una gran oportunidad, tal como lo fue en 2018 cuando estalló el caso de los ‘cuellos blancos’ y su gobierno aún no encontraba un rumbo claro.

Pero, por el otro lado, el coronavirus está en fase inicial, la situación se pondrá peor antes de mejorar, y el daño económico en familias y empresas puede ser muy grande, lo cual perjudicaría la popularidad del presidente.

Al margen de ello, en el corto plazo, lo crucial será la participación de la ciudadanía, siguiendo las recomendaciones de cuidado personal, cumpliendo las disposiciones establecidas por el gobierno, y –sobre todo– siendo solidarios con los que menos tienen y la van a pasar peor en esta crisis.

Las crisis sacan lo peor y lo mejor de la gente. Ojalá que este desafío grande nos permita a los peruanos sentirnos orgullosos, en unas semanas, de lo que hicimos todos juntos para derrotar al coronavirus.