La libertad que quería la señora K

La salida de Keiko Fujimori del penal de Chorrillos.

Augusto Álvarez Rodrich.
27 Nov 2019 | 6:11 h

La decisión 4-3 del Tribunal Constitucional (TC) que declaró fundado el hábeas corpus para anular la prisión preventiva de Keiko Fujimori genera, sin duda, emociones fuertes en ambas direcciones –a favor o en contra–, pero es probable que se le esté dando más importancia de la que realmente tiene.

Con los fallos judiciales se puede estar de acuerdo o en desacuerdo, y es un derecho opinar sobre los mismos, pero no dejan de ser curiosos los comentarios de los que festejan al TC cuando sus sentencias les gustan, como si fuesen la ‘torcida’ del Flamengo cuando Gabigol liquidaba al River; o prácticamente le tiran piedras a la misma entidad cuando su conclusión les disgusta.

El fallo debiera entenderse en su dimensión apropiada. Por un lado, el mismo no se refiere a la inocencia o culpabilidad de Keiko Fujimori por las acusaciones que –todavía– no le formula la fiscalía, sino solo a que debe enfrentar el proceso en libertad.

Al respecto, es conveniente sopesar la gran rapidez con que los jueces otorgan las prisiones preventivas que los fiscales solicitan para muchas personas de distintas tendencias políticas, con la tremenda lentitud del ministerio público para formalizar sus acusaciones, la cual en algunos casos demoran más de los 36 meses, lo cual genera algunas situaciones muy injustas.

Por el otro lado, Keiko Fujimori iba a salir de la cárcel de Chorrillos dentro de no mucho, en febrero 2020, al cumplirse 18 meses de internamiento.

Sí es cierto, sin embargo, que la jefa de FP estará en libertad en tiempo para apoyar a las candidaturas parlamentarias de su partido, aunque no es muy claro si ella estará con la fortaleza anímica para reingresar inmediatamente a la política (la cárcel es un lugar muy duro que deja secuelas complejas).

Además, está la evidencia de que la imagen actual de Keiko Fujimori está muy deteriorada debido a las revelaciones que aparecen cada semana sobre cómo se llenaba de dólares su alforja.

Si, como es evidente, el fujimorismo atraviesa por una crisis muy compleja que ha deteriorado mucho su relación con la ciudadanía, la posibilidad de que FP obtenga un magro resultado el 26 de enero con su jefa Keiko Fujimori haciendo campaña activa, puede ser otro golpe duro para el partido naranja.