Páez

Amnesia selectiva

“El Acta de Sujeción, que en realidad fue un Pacto de Impunidad, fue firmado por los altos mandos de las FFAA el 13 de marzo de 1999”.

Ángel Páez
28 Jun 2019 | 6:01 h

El columnista Hugo Guerra escribió: “Se han creado mitos indecentes como la presunta sumisión de todas las FF.AA. al ex asesor del SIN, Vladimiro Montesinos, cuando la verdad histórica demuestra documentalmente que si bien hubo algunos mandos corruptos y se usaron formas polémicas, jamás existió un documento vergonzante porque solo se reafirmó la lealtad en la lucha contrasubversiva”. Completamente falso.

El “documento vergonzante”, cuya existencia niega el columnista, se denomina “Acta de la Sesión Especial Nº 05 del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas con participación de la Policía Nacional del Perú y Estamentos del Sistema de Inteligencia Nacional” y fue suscrito el 13 de marzo de 1999. Quien escribe estas líneas obtuvo el documento y lo publicó en este diario el 14 de abril de 2001, lo que motivó que el mandatario Valentín Paniagua pasara al retiro a los altos mandos de los institutos militares que habían ocultado que firmaron un humillante pacto de impunidad para impedir el juzgamiento a los responsables de las masacres de Barrios Altos y La Cantuta.

El acta no fue reflejo de una simple ceremonia en la que “se reafirmó la lealtad en la lucha contrasubversiva”, como sostiene falsamente el columnista. Se trató de un acuerdo para que los militares se opusieran corporativamente a cualquier investigación o juzgamiento de casos de violaciones de los derechos humanos. “Nuestras instituciones deben asumir plenamente y sin límite de tiempo, en el presente acto, el compromiso moral y bajo los dictados del honor militar, la obligación institucional de defender, respaldar y solidarizarse con cualquiera de sus integrantes, sea cual fuese su situación militar, policial o funcional, a los que se pretenda denunciar, en forma individual o colectiva y con el ilegal propósito de encausarlos judicialmente, o de ejercer cualquier otro tipo de venganza o represalia, las que son inadmisibles para las FFAA, PNP y estamentos conformantes del Sistema de Inteligencia Nacional”, dice el documento redactado por Montesinos. Y los que no cumplían, recibirían “no sólo el rechazo unánime de su Institución, sino también la sanción disciplinaria correspondiente y el sometimiento a una Corte de Honor por grave falta contra el honor y el decoro militar”. Así que el acta de sujeción no es un “mito indecente” sino una incómoda verdad.