Odebrecht y Pinheiro estaban presos por corrupción cuando vendieron los peajes

Línea Amarilla de OAS fue comprada por la francesa Vinci Highways por US$ 1,430 millones y Rutas de Lima de Odebrecht por la canadiense Brookfield Asset Managment por US$ 400 millones, a sabiendas de que las brasileñas eran parte de uno de los entramados de corrupción más grandes en el mundo.

Línea Amarilla de OAS fue comprada por la francesa Vinci Highways por US$ 1,430 millones y Rutas de Lima de Odebrecht por la canadiense Brookfield Asset Managment por US$ 400 millones, a sabiendas de que las brasileñas eran parte de uno de los entramados de corrupción más grandes en el mundo.

El presidente de la constructora OAS, José Adelmário Pinheiro, más conocido como Léo Pinheiro, y el titular de la empresa que lleva su apellido, Marcelo Bahia Odebrecht, se encontraban cumpliendo condenas de 16 y 19 años de prisión, respectivamente, cuando sus empresas vendieron a corporaciones extranjeras las concesiones de los peajes.

Las operaciones comerciales se efectuaron durante la gestión del ex alcalde de Lima, Luis Castañeda Lossio, a cuya administración le correspondía pronunciarse sobre los contratos entre Línea Amerilla (OAS) y la francesa Vinci Highways, por US$ 1,430 millones, y entre Rutas de Lima (Odebrecht) y la canadiense Brookfield Asset Management sería de US$ 400 millones, según personas que participaron en la operación.

Cuando OAS y Odebrecht traspasaron las suculentas concesiones de los peaje, las constructoras brasileñas protagonizaban uno de los escándalos de corrupción más grandes de corrupción en el mundo, Lava Jato, cuyos tentáculos enredaban a los gobiernos de Alejandro Toledo, Alan García, Ollanta Humala y a las gestiones ediles de Lusi Castañeda y Susana Villarán.

El 5 de agosto de 2015, la justicia brasileña sentenció a 16 años y 4 meses a Léo Pinheiro, quien ahora se ha convertido en colaborador eficaz y ofrece información de los sobornos pagados tanto en su país como en el país. Hasta el momento ha declarado que financió las campañas de Susana Villarán, en cuyo mandato se arregló la concesión de los peajes de Línea Amarilla.

El 8 de marzo de 2016, le tocó el turno a Marcelo Odebrecht, quien recibió una condena de 19 años y 4 meses de carcelería.

Un año después de ingresar a prisión Pinheiro, el 5 de agosto de 2016, OAS remató Línea Amarilla a Vinci Highways. Y el 14 de agosto de 2016, cuando ya estaba sentenciado Marcelo Odebrecht, se anunció que la brasileña, propietaria del 57% de Rutas de Lima, vendió su participación por alrededor de 2 mil millones de dólares a la canadiense Brookfield Asset Management.

En el informe en minoría del congresista Juan Pari Choquecota de junio de 2016 -esto es, antes que OAS y Odebrecht vendieran Línea Amarilla y Rutas de Lima- advirtió que las concesiones que habían recibido ambas constructoras eran lesivas para los intereses de la Municipalidad Metropolitana de Lima y que beneficiaba extremadamente a las compañías brasiles. Sin embargo, la farncesa Vinci Highways y la canadiense Brookfield Asset Managment asumieron los riesgos y adquirieron las concesiones.

Fuentes del municipio limeño también confirmaron que la Gerencia de Promoción de la Inversión Privada emitió un informe técnico que advertía de las deficiencias de las concesiones y recomendaba acciones legales inmediatas, pero que los llamados fueron desoídos en la gestión de Castañeda.

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