Lava Jato como motor y motivo

El golpe de la corrupción de los políticos contra la fiscalía.

31 Dic 2017 | 6:05 h

Si el año 2017 fue tumultuoso, en el 2018 será mejor mantener ajustados los cinturones porque se atravesará por zona de mayor turbulencia.

El 2017 estuvo marcado por el conflicto entre las fuerzas políticas, y al interior de las mismas, dejando a un presidente como Pedro Pablo Kuczynski a quien casi le aplican una vacancia express, y a un ex presidente como Alberto Fujimori con un indulto express por dar los votos para evitarlo.

El indulto fue respaldado –según Ipsos– por el 56%, nueve puntos menos que en setiembre, mientras que el rechazo creció de 34 a 40%. Malos números de partida para Palacio frente a una protesta que recién arranca.

Ambos –vacancia e indulto– tuvieron en común el escaso respeto por la institucionalidad y los procedimientos, aún por parte de personas que se pasan la vida pregonando la importancia del debido proceso pero solo cuando se habla en abstracto.

El apuro se puede explicar porque tanto la vacancia como el indulto no fueron los fines principales sino que ambos eventos se aceleraron por la llegada de las revelaciones lava jato, el caso que es el verdadero motor y motivo de todo –o casi todo– de lo que pasa o no pasa en la política peruana.

El apuro por la vacancia y el indulto ocurrió porque la preocupación central de los principales políticos peruanos –por su influencia, no por su valía– son revelaciones como las que se conocieron ayer con la confesión de Marcelo Odebrecht: “Con certeza apoyamos a todos: a Toledo, García, Humala, a Keiko”.

Son informaciones que deben propiciar investigaciones más profundas, sin duda, pero que debiera llevar al sistema judicial a ser consistente: o sacan a Ollanta Humala y Nadine Heredia de la cárcel, o meten ahí a Alan García y Keiko Fujimori, para no hablar del fugitivo Alejandro Toledo.

La pérdida del respeto al debido proceso será grave en un 2018 en el que todo girará en torno a las consecuencias de lava jato, y en el que se debería prestar atención al comentario de Marcelo Odebrecht al fiscal José Pérez, a quien luego de decirle que su empresa solo representa el 5% de la corrupción en el Perú, le recomendó: “Ustedes tiene que descubrir el 95% que no fue de Odebrecht”.

Por todo ello, la cruzada más importante del año 2018 ya no será proteger la presidencia de PPK del golpe fujiaprista, sino la batalla para defender la capacidad de la fiscalía de la nación y del poder judicial ante el golpe que le van a dar para que no investiguen la corrupción de los políticos peruanos, un asunto en el que se verán las alianzas más increíbles.

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