
Te fuiste como el sol arequipeño, sin dejar una sola sombra; como el sonido del tren que se pierde en el horizonte; me apena amigo.
No puedo más que renunciar a personalizar esta columna, hablar de ti, de nuestras largas conversaciones, de tu figura solitaria, siempre impecable, de tu inteligencia siempre puesta a prueba, como esa vez que te vi y le dije a quien estaba a mi lado “Te voy a presentar a la persona más inteligente de Arequipa”. Y, ¿Qué crees Eduardo? Se lo demostraste.
Ha muerto César Eduardo Ugarte y Chocano, un enamorado de Arequipa: del arte, poesía, pintura, de su cultura.
El gestor, protector, guardián, valedor de las identidades de “La Ciudad”; la que convirtió en revista terca, perseverante.
Pero, no puedo sustraerme, de sus conversaciones, aunque debería decir mejor de nuestras conversaciones; de su mirada paterna ante mis afanes curiosos de saber lo que opinaba de lo que yo le decía.
Las últimas tres veces que conversamos, lo noté resignado a su inmediato futuro; no se lo quise decir, era injusto hacerlo, porque se le notaba “esperando”. Me prometió que revisaría mi tesis “La contemporaneidad étnica arequipeña”; sorprendido por el título, “¿Eso, le vas a poner?, la tengo que leer”. Y no lo hiciste, porque tu cansancio era notorio. Cuánto me apena que hayas partido, cuánto.
Te extrañaremos los lunes, en tus columnas de “La República”, que esperabas verlas y leerlas, en un ritual de exigencia y a veces de insatisfacción.
Si estuvieras leyendo estas palabras, seguro que te enojarías, que dirías que no se publique, que no está bien; pero comprende Loló, mi dolor está presente, con deudas intelectuales mutuas, “Yo me estoy esperando aquí” (Vilariño).

“Dijo que ciertas preguntas no justifican un signo de interrogación. Que la exactitud es una cosa abstracta que puede introducirse para poner la historia fuera del alcance. Que la poesía es el zumbido de un momento en el tiempo”.

La disciplina escolar debe priorizar la prevención de la violencia, el respeto a la diversidad y la participación estudiantil, no la imposición de modelos de obediencia.

"Lo que está en juego es cómo una democracia distribuye el poder que tiene que ser limitado"

La nueva visita de la banda inglesa Iron Maiden al Perú, como parte del “Run For Your Lives World Tour”, que celebra los 50 años del grupo, ha generado gran expectativa. La gira conmemorativa repasa la etapa clásica de la banda, desde “Iron Maiden” (1980) hasta “Fear of the Dark” (1992), y no solo llama la atención por su longeva energía, sino también por la vigorosa fuente de referencias culturales, entre ellas, las literarias.

Reconocido por su compromiso ético y social, recibió distinciones como el Premio Grammy Latino y fue nombrado Artista por la Paz por la UNESCO.