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Presidente electo

Pedro Castillo, como nuevo mandatario para el período 2021-2026, ofrece gobierno de unidad.

Fue una larga espera llena de baches y zancadillas que ya terminó y nos obliga a pasar la página y concentrarnos en el futuro inmediato. Así lo reconoció anoche en su primer discurso el presidente electo Pedro Castillo, quien prometió un gobierno para las etnias, para los indígenas, para los afroperuanos, para las mayorías. “Nadie se queda atrás”, y agregó: “Invoco a Keiko Fujimori a que no pongamos más obstáculos para sacar adelante al país”, ofreciendo un gobierno de unidad para forjar y abrir la puerta del próximo Bicentenario.

Seis semanas después del 6 de junio y a escasos 8 días de las Fiestas Patrias, fecha en la que se realizará la ceremonia oficial de transmisión de mando, José Pedro Castillo Terrones, de 51 años, natural de Puña, distrito de Tacabamba, región Cajamarca, ya es el presidente electo.

En el ínterin, todas los recursos, apelaciones, reclamos y demandas presentados por Fuerza Popular han tenido su trámite respectivo y se han procesado como la norma electoral señala, pese a que se esperaba el último minuto para efectuarlas. Es evidente que se tendrán que adoptar correctivos para la norma electoral, adaptándola a las nuevas condiciones que se han presentado en esta elección tan reñida. Establecer, por ejemplo, razones muy acotadas y definidas para solicitar nulidades de mesa de sufragio, que no se hayan presentado el mismo día de la elección.

También dar plazo límite para que los miembros del JNE entreguen sus votos y regular el abandono de cargo. La experiencia de estos comicios nos debe obligar a corregir estos subterfugios de la ley, utilizados por Fuerza Popular para retrasar la proclamación de un ganador. Es indispensable además que se establezca un período obligatorio para que se lleve a cabo la transferencia entre el gobierno saliente y la flamante administración. En esta ocasión no queda casi plazo para realizar, en orden y con calma, esta fundamental herramienta de la gestión pública, una suerte de balance que permite establecer lo que se ha cumplido, lo pendiente, el presupuesto existente para que cualquier plan que se proponga cuente con información suficiente para garantizar su realización.

Aunque esta proclamación pudo haberse hecho hace un mes, finalmente nuestra democracia se impuso y ahora hacemos votos por un buen gobierno, con pleno respeto de la Constitución y la vigencia irrestricta de todas las libertades, cumpliendo la promesa republicana de nuestros próceres.