Jóvenes alemanes se vacunan contra la COVID-19 al ritmo de tecno en discoteca de Berlín

Para animar a los jóvenes a que reciban su dosis de la vacuna anti-COVID-19, la ciudad decidió organizar tres fiestas tecno esta semana en una de las discotecas más famosas de Berlín.

Un grupo de jóvenes escucha música tecno en el Club Arena de Berlín después de vacunarse. Foto: AFP
Un grupo de jóvenes escucha música tecno en el Club Arena de Berlín después de vacunarse. Foto: AFP
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Una larga cola de jóvenes espera pacientemente delante de uno de los famosos clubes tecno en la ciudad, una escena típica de Berlín (Alemania), pero con una pequeña diferencia: no vinieron a bailar, sino a vacunarse contra la COVID-19.

Para animar a los jóvenes a dar el paso, la ciudad decidió organizar tres fiestas tecno esta semana en una de las discotecas más famosas de Berlín.

El club Arena de Alt-Treptow, en el este de la capital alemana, tiene ya experiencia en la materia: tras el cierre de los locales nocturnos por la pandemia, se transformó en uno de los cinco centros de vacunación masiva que hubo en la capital

Mientras que el DJ mezcla la música en su mesa, las luces y los flashes de la iluminación giran en torno a los pacientes que acaban de recibir su dosis de la vacuna, y que aguardan el tiempo necesario tras la inyección antes de poder irse a casa.

“Experiencia berlinesa”

La idea de combinar música y vacunas la tuvo Markus Nisch, que dirige el centro de vacunación instalado por la Cruz Roja en el club Arena. “Al principio, teníamos unas expectativas limitadas”, afirma Nisch, “pero la fila de espera se alarga hasta allá”, explica extendiendo el brazo hacia las decenas de personas que esperan en el exterior.

Alrededor de 420 personas vinieron a vacunarse en la primera fiesta. El club recibió 1.500 dosis para las tres fiestas, según el Ministerio de Salud de Berlín.

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El mensaje se propagó rápidamente por las redes sociales. “Lo vi en Instagram, mucha gente lo había compartido”, cuenta Olga Kapuskina, de 27 años, que se mudó hace poco a la capital. “Vacunarse en una fiesta es una experiencia berlinesa”, bromea.

Alemania arrancó su campaña de vacunación con buen ritmo en la primavera, llegando a administrar más de un millón de vacunas diarias, pero los pinchazos se ralentizaron con la llegada del verano.

Alrededor de 52 millones de personas tienen ya al menos una dosis en Alemania (el 62,5% de la población), según las últimas informaciones del Instituto Robert Koch, encargado de monitorear la salud pública.

“Motivar a los jóvenes”

Para empujar a los reticentes a vacunarse, ya que no se plantea hacerlo obligatoriamente, el Gobierno de Angela Merkel anunció el martes 10 de agosto el fin de los test gratuitos a partir del 11 de octubre.

Las personas que rechacen vacunarse tendrán que pagar un test que muestre que son negativos al coronavirus para poder ir, por ejemplo, al cine, al restaurante o al gimnasio. Pero no solo se busca reprimir. “Necesitamos llegar ahora a los más jóvenes, motivarles y convencerles para que se vacunen”, declaró Dilek Kalayci, el ministro de Salud de Berlín.

Las autoridades apuestan por la creatividad para distribuir las dosis. Más allá de la iniciativa del Club Arena, Berlín organizó centros de vacunación en aparcamientos de tiendas de Ikea, muy frecuentadas por los alemanes el fin de semana.

En Sajonia, donde la tasa de vacunación es la más baja de Alemania, un municipio ofrecía salchichas gratuitas a cada vacunado. También se llevaron a cabo campañas en estadios de fútbol, para atraer a los hinchas.

Con información de AFP