AstraZeneca sobre suspensión de vacunas: No hay pruebas de que causen coágulos

La farmacéutica británica lleva a cabo una revisión de todos los informes disponibles de más de 17 millones de inmunizados con su vacuna en Reino Unido y la Unión Europea.

La farmacéutica sigue realizando, junto con las autoridades sanitarias europeas, pruebas adicionales y señaló que ninguna de las nuevas pruebas hechas ha mostrado motivos de preocupación. Foto: AFP
La farmacéutica sigue realizando, junto con las autoridades sanitarias europeas, pruebas adicionales y señaló que ninguna de las nuevas pruebas hechas ha mostrado motivos de preocupación. Foto: AFP
Mundo LR

La empresa farmacéutica AstraZeneca con sede en Cambridge, Reino Unido, comunicó este domingo 14 de marzo que no encontró pruebas de que su vacuna contra la COVID-19 cause un incremento del riesgo de la aparición de coágulos de sangre en pacientes que recibieron la dosis.

La compañía británica afirmó en un comunicado que realizó “una cuidadosa revisión” de todos los datos disponibles de más de 17 millones pacientes vacunados con su medicamento en la Unión Europea (UE) y el Reino Unido, después de que distintas naciones pospusieran la inmunización con la fórmula luego de aparecer reportes de que algunas personas desarrollaron trombos tras recibir el medicamento.

Asimismo, indicó que los resultados “no mostraron evidencia de un mayor riesgo de embolia pulmonar, trombosis venosa profunda o trombocitopenia, en ningún grupo de edad definido, género, lote o en ningún país en particular”.

AstraZeneca precisó que en el territorio británico y del bloque se han informado 15 casos de trombosis venosa profunda y 22 de embolia pulmonar entre aquellos que recibieron la vacuna, según los datos que la farmacéutica había recibido hasta el 8 de marzo.

“Esta cifra es mucho más baja de lo que se esperaría que ocurriera naturalmente en una población general de este tamaño y es similar a la de otras vacunas contra el COVID-19 autorizadas”, sostuvo.

La farmacéutica añadió que sigue realizando, junto con las autoridades sanitarias europeas, pruebas adicionales y destacó que ninguna de las nuevas pruebas hechas ha mostrado razones de preocupación. Con respecto a la calidad, tampoco se han corroborado inconvenientes vinculados con ningún lote del fármaco usado en Europa, ni en otras naciones.

“La seguridad del público siempre será lo primero. La empresa está estudiando detenidamente esta cuestión, pero las pruebas disponibles no confirman que la vacuna sea la causa. Para superar la pandemia, es importante que la gente se vacune cuando se le invite a hacerlo”, finalizó la empresa.

En tanto, la Agencia Europea de Medicamentos (EMA, por sus siglas en inglés) aseguró el jueves pasado que se están “revisando todos los casos de eventos tromboembólicos y otras afecciones relacionadas con los coágulos de sangre” e insistió que “actualmente no hay indicios de que la vacunación haya causado estas afecciones, que no se enumeran como efectos secundarios con esta vacuna”.

Por otra parte, la portavoz de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Margaret Harris, aseveró el último viernes que no hay motivo para dejar de usar la vacuna contra el SARS-CoV-2 de AstraZeneca.

“Sí, deberíamos seguir usando la vacuna AstraZeneca. No hay ninguna indicación para no usarla”, apuntó Harris en una sesión informativa en Ginebra, describiendo el medicamento como una “vacuna excelente”.