Cientos de cadáveres de visones emergen de sus tumbas en Dinamarca

El entierro improvisado después de la masiva y apresurada matanza de visones habría causado que los cuerpos se hicieran visibles.

La Republica
Cientos de cadáveres salieron a la superficie de sus tumbas. Foto: AFP
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Los cuerpos de los visones sacrificados a causa de una mutación de la COVID-19 en Dinamarca comenzaron a aflorar de sus tumbas, anunció la policía estatal danesa. El extraño fenómeno ocurrió cerca de Holstebro, en una fosa común ubicada en un campo militar.

Según indicó el canal estatal DR, se tratan de tumbas improvisadas de tan solo un metro de profundidad. Esta sería la razón por la que cientos de cadáveres salieron a vista de todos.

“A medida que los cuerpos se descomponen, se pueden formar gases”, dijo Thomas Kristensen, un portavoz de la Policía.

De acuerdo con él, los cadáveres de los visones solo estaban enterrados por una fina capa de cal y una tierra muy arenosa. Eso habría facilitado que, con la presión acumulada de los gases de descomposición, salieran.

“Este es un proceso natural. Desafortunadamente un metro de suelo no es solo un metro de suelo, depende del tipo que sea. El problema es que el suelo arenoso del oeste de Jutlandia es demasiado ligero. Así que hemos tenido que poner más tierra encima“, explicó.

El Ministerio de Medioambiente y de Agricultura señaló al respecto que los visones fueron enterrados entre un metro y medio y dos. Sostuvo también que el fenómeno presenciado significa solo un problema temporal.

Por el contrario, los ciudadanos se han tornado preocupados, ya que las tumbas podrían estar cerca de lagos y reservas de agua subterráneo, de acuerdo con medios locales. Esto pondría en peligro los suministros de agua potable y los suelos.

“El Estado juega con nuestra naturaleza y la utiliza como un vertedero”, lamentó Leif Brogger, un consejero municipal de Holstebro, citado el miércoles 25 por el diario Jyllands-Posten.

“Parece que nadie sabe realmente las consecuencias de esto”, expresó, por su parte, Susan Münster, de la junta de aguas danesas. “Debo confesar que lo encuentro preocupante. Al menos dos alcaldes locales exigieron que el visón sea desenterrado e incinerado”, agregó.