Adolescentes impulsaron ley para entrega gratuita de tampones y toallas femeninas en Escocia

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27 Nov 2020 | 10:48 h
Las activistas señalan que la pobreza menstrual tiene un impacto directo en la educación de las jóvenes, pues agravan las desigualdades. Foto: difusión
Las activistas señalan que la pobreza menstrual tiene un impacto directo en la educación de las jóvenes, pues agravan las desigualdades. Foto: difusión

La iniciativa nació de cuatro menores que hicieron una campaña contra la pobreza menstrual en diferentes escuelas. Esperan que otros países se sumen en su lucha.

“Es una necesidad”, así califica el grupo de adolescentes que desde la escuela buscaron que las mujeres y cuerpos menstruantes en Escocia tengan acceso gratuito a tampones y toallas femeninas mediante una ley que, finalmente, se aprobó este último martes 24 de noviembre en el Parlamento.

“Estamos encantadas de haber contribuido a un cambio tan grande para el mundo”, dice a la AFP Elle-Rose Fotheringham, de 17 años, de la escuela secundaria Larbert en la localidad escocesa de Stenhousemuir.

La menstruación continúa siendo un tema tabú del que no se suele hablar en las escuelas. Foto: difusión.

Esta adolescente formó el colectivo “Lady Business” junto a sus compañeras de clase Meredith Rae, Tilly O’Donnell y Abby Reid, tras escribir un artículo sobre la pobreza menstrual para el periódico de la escuela.

Las cuatro menores lanzaron una campaña de concienciación, dieron charlas en las escuelas e incluso organizaron una manifestación frente al parlamento escocés. Dentro de su escuela, llenaron los dispensadores con tampones y compresas para difundir su mensaje.

La ley aprobada por el Parlamento, que dispone la distribución gratuita de productos menstruales en todos los edificios públicos, fue considerado como “revolucionaria” por la primera ministra Nicola Sturgeon.

Las activistas señalan que la pobreza menstrual tiene un impacto directo en la educación de las jóvenes, pues agravan las desigualdades. Agregaron que tuvieron que luchar para superar el estigma que rodea a la menstruación.

“Desde que empezamos, hemos estado trabajando, interviniendo en las aulas y realmente hemos visto un cambio de actitud, especialmente entre los chicos jóvenes y quizás incluso entre los profesores mayores”, detalla Meredith Rae, de 16 años. Añadió que, además de tampones y compresas, las escuelas deberían ofrecer educación específica sobre la cuestión para acabar con el estigma que rodea a la menstruación.

Meredith afirma que sintió un gran alivio cuando se aprobó la ley esta semana. “Trabajamos muy duro para que esto ocurriera”, explica. “Espero que otros países sigan. En todo el mundo hay mujeres que necesitan acceso libre a los productos de higiene femenina. Es realmente una necesidad”, insiste Fotheringham.