Un palacio de bellas artes para Lima

La municipalidad de Miraflores celebrará el Bicentenario de la Independencia con una exposición de 200 artistas plásticos previa transformación de su edificio institucional en una gran galería de arte.

Frontis del local municipal que se convertirá en El Palacio de las Bellas Artes
Frontis del local municipal que se convertirá en El Palacio de las Bellas Artes
Roberto Ochoa

“Aquí pronto habrá movimiento” es la estrofa que me provoca tararear cuando ingreso al primer piso del local de la municipalidad de Miraflores, ubicado en la cuarta cuadra de la avenida Larco, en pleno parque Kennedy. Avenida Larco, Frágil. Qué frágil es la memoria porque ya no recuerdo para qué trámite visité estos ambientes ediles que han recobrado su usual trajín burocrático, ahora que se ha relajado el confinamiento.

1. Rotonda del segundo piso con murales de Teodoro Núñez Ureta.

Pero esto se acabó. La colmena de oficinas del primer y segundo piso del local municipal será cosa del pasado ahora que se viene la conmemoración del Bicentenario de la Independencia. Y es que aquí pronto habrá movimiento. Miraflores debe ser el único distrito del Perú que apunta a convertirse en epicentro cultural como sustento de su desarrollo económico pospandemia. Y nada mejor que el Bicentenario como fuente de inspiración: para noviembre próximo serán convocados 200 artistas plásticos de todo el Perú en la exposición colectiva más grande de nuestra historia La novedad también radica en que la exposición del Bicentenario tendrá como sede el flamante Palacio de las Bellas Artes, que funcionará en los actuales ambientes institucionales del municipio.

“Edificios en distintas partes del mundo han sido transformados en espacios culturales, creo no equivocarme si digo que esta es la primera experiencia en el Perú en que se convierte un edificio municipal en un sede para el arte y la cultura”, nos dice el alcalde Luis Molina Arles, mientras recorremos los ambientes del edificio municipal que a partir de octubre se convertirán en sala de exposición dedicada a las artes plásticas.

Como se sabe, esta emblemática edificación miraflorina fue declarada monumento nacional en 1999, casi medio siglo después de su construcción a cargo del arquitecto Luis Miró Quesada Garland. El edificio se alza en medio del parque Kennedy y es de estilo neocolonial.

En sus cuatro pisos están distribuidas las oficinas y ambientes ediles, pero tiene unas rotondas que guardan verdaderas joyas artísticas, entre óleos y murales de Teodoro Núñez Ureta, Carlos Quizpez Asín, Alejandro Gonzales Trujillo-ApuRimak, entre otros. En el otro extremo del edificio funciona la conocida galería de arte que, en estos días, exhibe una sorprendente muestra de pinturas y esculturas de artistas shipibos-conibos.

2. El alcalde Luis Molina en la exposición de arte shipibo-conibo.

Tránsito de ideas

“La exposición del Bicentenario contará con la curaduría de Jorge Villacorta -revela Miguel Molinari Portal, gerente de Cultura y Turismo- y será un reto mayor que permitirá que los artistas tomen todos los espacios de exposición de la Municipalidad de Miraflores e inmediaciones del Palacio, generando rutas de tránsito y transmisión de ideas mediante la visualización de distintas disciplinas artísticas como pintura, fotografía, escultura, video y grabado”, añade el funcionario.

Y comprobamos que, efectivamente, aquí pronto habrá movimiento cuando el alcalde Molina nos detalla que las oficinas serán trasladadas al Centro Cultural Ricardo Palma (cuadra 7 de la Av. Larco) para luego instalarse en un “edificio inteligente” que será construido en la Av La Mar, y que se integrará a esa pequeña ciudad que se alzará en los terrenos ahora vacíos del cuartel San Martín.

Municipalidad de Miraflores

La inauguración del Palacio de las Bellas Artes coincidirá con el nuevo boulevard que funcionará en la ex “calle de las pizzas”, convertido ahora en un espacio turístico familiar que se integrará a la ruta comercial y turística que lleva a LarcoMar y el célebre malecón miraflorino, al que se sumará el nuevo Parque Bicentenario, en la quebrada de Armendáriz.

El alcalde Molina asegura que todas estas obras forman parte de su plan de gobierno municipal y demuestran que el distrito de Miraflores siempre está en cambio continuo.