¿Por qué optar por el maquillaje permanente?

Escribe Jimena Ripalda, periodista y blogger.

Redacción LR

Domingo, 16 de Septiembre del 2018

Se conoce con este nombre al implante de pigmentos en la parte superficial de la piel. Por su funcionalidad, existen dos tipos. El primero es el cosmético y su objetivo es embellecer, delinear o destacar alguna parte del rostro, por lo general las cejas, los labios o los ojos. El segundo es el correctivo y su fin es disimular cicatrices, marcas o manchas, o restaurar facciones que pueden haber adquirido un aspecto no deseado como producto de accidentes, enfermedades, operaciones u otras causas.

La también llamada micropigmentación se puede aplicar en todos los tonos de piel y ofrece múltiples beneficios. Tal vez lo más importante sea que conserva su forma intacta, lo que nos permite ahorrar el tiempo que solemos dedicar diariamente al maquillaje. ¡Ya no te preocupes porque despertaste tarde para ir a trabajar y saldrás desarreglada o porque el make up se te corrió! El maquillaje permanente (o semipermanente) se mantiene fijo por mucho tiempo (de uno a cinco años dependiendo del procedimiento) sin necesidad de retoques ni mayores cuidados, lo que nos lleva a ahorrar el dinero que normalmente gastamos en productos de belleza.

Por otro lado, la micropigmentación es bastante segura. Sus riesgos están asociados básicamente a descuidos de higiene, falta de previsión de alergias o errores de aplicación, todo lo cual no debería ser un problema si se trabaja siguiendo los procedimientos adecuados y con personal capacitado. Sobre las reacciones alérgicas, es importante mencionar que los pigmentos empleados se pueden dividir en dos grandes grupos: los orgánicos y los inorgánicos. Los primeros tienen como elemento principal el carbono y los segundos el óxido de hierro. Estos últimos son los más recomendados, pues presentan casi nula incidencia de alergias, y además ofrecen mejor fijación y suelen desaparecer de manera más uniforme.

Cuando escuchamos de técnicas de inyección de pigmentos se suele pensar en dolor, pero es importante mencionar que las incisiones requeridas para el maquillaje permanente se aplican en la epidermis (capa externa de la piel), por lo que, a diferencia de los tatuajes, no son dolorosas. Además, el empleo de herramientas de última generación (que algunas veces se complementa con el uso de analgésicos en la zona trabajada) hace que la aplicación de este método no cause molestias ni durante ni después. 

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