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Q’eswachaka: comuneros reconstruyen el último puente inca

Pedro  Escribano

La faena. Los comuneros, mismos ingenieros andinos, en plena reconstrucción del puente. Foto: difusión
La faena. Los comuneros, mismos ingenieros andinos, en plena reconstrucción del puente. Foto: difusión

Rescate. El puente histórico en el distrito de Quehue, Canas, Cusco, se había caído por falta de mantenimiento.

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En marzo pasado, el puente Q’eswachaka, último puente inca en el distrito de Quehue, Canas, Cusco, cayó sobre el río Apurímac por falta de mantenimiento, el mismo que se dejó de hacer por motivo de la pandemia. La lluvia deterioró su estructura y se vino abajo este histórico puente, de 500 años, que formaba parte del Qhapaq Ñan.

Los comuneros y las autoridades de esta localidad acaban de restaurarlo tras largos días de trabajo comunal, “minka”.

“Ninguna institución pública ni privada nos ha ayudado en la recuperación de nuestro puente. Solicitamos apoyo al Ministerio de Cultura-Cusco, pero nos dijeron que no contaban con presupuesto, así que solo nosotros hemos cubierto todos los gastos. El mayor trabajo ha sido ad honórem y lo que hubo que pagar lo cubrió la municipalidad”, dijo a La República, vía teléfono, Mario Tacuma, alcalde de Quehue.

El puente, que mide 28 metros de largo por 1,20 metros de ancho, a 3.700 metros de altura, ritualmente suele ser mantenido a fines de mayo y principios de junio, como se ha hecho ahora.

“El trabajo es arduo. Primero recogemos la paja del q’oya ichu y chachacomo, la hacemos secar, la chancamos y luego la trenzamos. Este proceso dura días, mientras tanto hay que costear los almuerzos, desayunos y, antes de empezar el trabajo en el puente mismo, debemos realizar la ceremonia del pago a la tierra, que también hemos cubierto”, afirma el alcalde Mario Tacuma.

Explica que después de recoger, secar y trenzar el ichu, el tejido sobre el puente es todo un proceso. Se trenzan los pasamanos y las sogas; se realiza el tendido de bando a bando y, después, los comuneros elegidos hacen el tejido del puente. Este último trabajo, encaramados y colgados en las sogas de paja, demora tres días

“En el tejido del puente no participan las mujeres. No pueden acercarse ni pasar mientras se está trabajando. Eso ha sido así desde nuestros ancestros y nosotros lo respetamos. Si eso ocurriera, podría suceder algún percance con los ingenieros que trabajan el puente”, explica el alcalde.

“Más bien —agrega—, en el pago de la tierra participa un sacerdote andino para que a los ingenieros andinos, que están colgados sin arneses ni nada durante tres días, no les pase alguna desgracia”.

Para el rescate del puente han trabajado hombres y mujeres de las comunidades de Huinchiri, Chaupibanda, Choccayhua y Ccollana Quehue.

El alcalde Mario Tacuma, por otro lado, reconoce que el Gobierno regional mediante la Gerencia Regional de Comercio Exterior y Turismo (Gercetur) haya inaugurado el Centro de Interpretación de Q’eswachaka para promoción del turismo en  Quehue. Este centro, además de ofrecer información histórica del lugar y del puente, tiene salas de exposiciones y tiendas para la artesanía de los comuneros

Inauguración. Centro de Interpretación Q’eswachaka. Foto: difusión