El caso de la profesora que no se vacunó y contagió de COVID-19 a 12 alumnos

Una profesora de los Estados Unidos se había quitado la mascarilla varias veces para dictar clases en voz alta. Terminó propagando el virus hasta la última fila de asientos.

¿Ya estamos preparados para las clases presenciales en las escuelas y universidades? Los planes de vacunación y distanciamiento social son indispensables. Foto: referencial / News Agency / Picture Alliance
¿Ya estamos preparados para las clases presenciales en las escuelas y universidades? Los planes de vacunación y distanciamiento social son indispensables. Foto: referencial / News Agency / Picture Alliance
Ciencia LR

Las vacunas contra la variante Delta del coronavirus continúan siendo efectivas, pero la tasa de transmisión se eleva, por ejemplo, en colegios donde hay profesores en modalidad presencial sin haber recibido inoculación alguna. Además, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de los Estados Unidos, a través de un informe semanal de morbilidad y mortalidad, destacó el uso de mascarillas por encima de las otras medidas “para garantizar una instrucción escolar segura”.

Sin embargo, el 19 de mayo, una profesora no vacunada contra el coronavirus del colegio católico Nuestra Señora de Loreto en California (Estados Unidos) informó que se había vuelto asintomática al infectarse de COVID-19 y siguió trabajando —incluso quitándose la mascarilla varias veces para dictar sus lecciones en voz alta— durante dos días antes de recibir la prueba. Este brote escolar incluyó la secuenciación genómica (WGS) de la variante Delta, lo que confirma su altísima capacidad de expandirse.

El 25 de mayo, la escuela de California notificó la incidencia al Departamento de Salud Pública del Condado de Marin (MCPH). “Del 23 al 26 de mayo, entre los 24 estudiantes de la maestra, 22 estudiantes, todos inelegibles para la vacunación debido a su edad, recibieron pruebas para el SARS-CoV-2; 12 recibieron resultados positivos en las pruebas”, se describe en el manuscrito de los CDC.

En la clase se cumplen todas las medidas de seguridad a excepción de la profesora, que no está vacunada y se quita la mascarilla cuando lee. Foto: captura / El País

Después, se explica que la tasa de ataque en las dos filas cercanas a la profesora ascendió a un 80%; en las tres filas pupitres traseros solo llegó al 28%. Los CDC agregan: “Entre el 24 de mayo y el 1 de junio, seis de los 18 estudiantes de un grado diferente en la escuela, todos demasiado jóvenes para la vacunación, recibieron resultados positivos en la prueba del SARS-CoV-2″.

Se identificaron ocho casos adicionales, padres y hermanos de los estudiantes pertenecientes a esos dos grados. De ellos, tres personas estaban completamente vacunadas, es decir, les habían administrado ya las dos dosis.

Del total, el 81% informó síntomas del coronavirus. El 41% dijo haber tenido fiebre; un 33%, tos; el 26%, dolor de cabeza; y otro 26%, dolor de garganta. “La implementación de múltiples estrategias de prevención dentro de las escuelas puede mitigar este riesgo (...). La aplicación adicional de estrategias de prevención no farmacéuticas, incluidas las pruebas de rutina, la ventilación y quedarse en casa mientras están sintomáticos, también son importantes para proteger la salud de los escolares”, aclara la agencia del Departamento de Salud y Servicios Humanos de los Estados Unidos.

El contagio registrado de coronavirus en las dos primeras filas más cercanas a la instructora fue del 80%. Foto: captura / El País

Esto es ratificado por el epidemiólogo Tracy Lam-Hine, autor principal del estudio acerca del brote de coronavirus en el centro educativo Nuestra Señora de Loreto, quien aseguró que no podemos confiar en una sola capa de protección o dos, sino en todas las estrategias de prevención a la vez.

Por otro lado, de acuerdo a los apuntes del diario El País, la Asociación Española de Pediatría lamentó la decisión de los ministerios de Sanidad y Educación de disminuir la distancia mínima entre alumnos de 1,5 metros a 1,2 metros.

María José Mellado, jefa de Pediatría del Hospital La Paz, en Madrid, no pudo ocultar su preocupación al recordar que los menores pueden convertirse en los reservorios del virus que genera la COVID-19, pues solo el 55% de mayores de 12 años han recibido la dosis completa en España y los de menor edad aún no tienen fijada una vacuna estrictamente destinada a ellos.