Menos infecciones por COVID-19 en mujeres que consumen ciertas vitaminas

Además, según este estudio preliminar, las mujeres tienen más tendencia a usar protector facial y lavarse las manos, a diferencia de los hombres.

En este estudio preliminar no se observó ningún efecto en los que tomaban suplementos de vitamina C, zinc o ajo. Foto: referencial/Amanda Jones/Unsplash
En este estudio preliminar no se observó ningún efecto en los que tomaban suplementos de vitamina C, zinc o ajo. Foto: referencial/Amanda Jones/Unsplash
Ciencia LR

La vacuna contra la COVID-19 originada en la ciudad de Wuhan, China, está distribuyéndose en todo el planeta, pero debido a la escala de prioridades, muchas personas en segunda línea de espera necesitan adoptar medidas complementarias ante la pandemia, al menos hasta que sean inmunizadas. Todo esfuerzo suma en la carrera por menguar la tasa de mortalidad creciente.

Un grupo amplio de investigadores internacionales decidió apoyar en esta coyuntura y averiguó, mediante un cruce de datos, que los suplementos multivitamínicos, ácidos grasos omega-3, probióticos y la vitamina D, consumidos especialmente mujeres, reducen la probabilidad de dar positivo en una prueba de SARS-CoV-2.

Un total de 445.850 participantes del Reino Unido, Estados Unidos y Suecia respondieron preguntas para la empresa comercial de ciencias de la salud Zoe Globa, “con aportes del King’s College London, el Hospital General de Massachusetts, la Universidad de Lund y la Universidad de Uppsala, ambas en Suecia”, hasta el 31 de julio de 2020.

En la cohorte —estudios cruzados— del Reino Unido, los usuarios que suplementan regularmente su dieta con multivitamínicos tenían un riesgo menor de dar positivo por SARS-CoV-2 en un 13%; mientras que la vitamina D descendía la posibilidad de contagio a un 9%, los probióticos representaban una menor en un 14%. Asimismo, los ácidos grasos omega-3 la bajaban en un 12%, se comenta en el artículo subido a BMJ Nutrition, Prevention & Health.

Asimismo, los firmantes llegaron a la conclusión de que no hubo efectos positivos considerables en quienes agregaron suplementos de zinc, vitamina C o ajo a su dieta.

Para los investigadores, se requieren ensayos controlados antes de hacer recomendaciones terapéuticas desprendidas del presente estudio, calificado como preliminar. Falta afianzar más la idea del consumo de suplementos con los niveles de contagio de la COVID-19; no obstante, estas observaciones otorgan las primeras pistas, base potencial de trabajos futuros.

“Las mujeres que compran vitaminas también pueden ser más conscientes de la salud que los hombres —acotan los expertos—, como por ejemplo, tener un mayor probabilidad de usar máscaras faciales y lavarse las manos. De hecho, en nuestros datos, encontramos que las mujeres tendían a usar máscaras con más frecuencia que los hombres”.

Aunque los márgenes positivos son escasos y no están exentos de sesgos, por el momento, cualquier aporte que tenga el objetivo de salvar vidas será bien recibido.