¿Cómo la erradicación de la viruela ayudará a estudiar mejor la COVID-19?

Ciencia LR

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27 Dic 2020 | 20:51 h
La variola mayor era la forma más común y severa de la viruela. Foto: CNN
La variola mayor era la forma más común y severa de la viruela. Foto: CNN

La viruela es la única enfermedad humana erradicada con éxito. El estudio de otras infecciones puede ampliar el panorama de la lucha contra el nuevo coronavirus.

Si bien el virus de la viruela fue erradicado en 1980, la comunidad científica sostiene ahora que su amplia etapa de contagios masivos servirá para evaluar la dinámica de las epidemias relacionadas al control sanitario, su estacionalidad y las políticas públicas.

David Earn, del Departamento de Matemáticas y Estadísticas de la Universidad McMaster en Ontario (Canadá), y Olga Krylova, miembro del mismo centro de estudios, analizaron los patrones de la mortalidad asociada a la viruela en Londres, Inglaterra, desde 1664 hasta el año 1930. Tan solo en ese lugar, con ese lapso de tiempo, 320.000 personas murieron como consecuencia de la enfermedad.

Todos los detalles se encuentran alojados en un artículo de acceso abierto de la revista estadounidense Plos Biology.

“La actual pandemia de COVID-19 ha provocado un aumento del interés en el estudio de la transmisión de enfermedades infecciosas y cómo las intervenciones de salud pública podrían cambiar el curso de la pandemia”, resaltó Earn. Tras agrupar 13.000 informes semanales, los involucrados en el estudio consiguieron elaborar una cronología histórica.

De hecho, los investigadores demostraron que un control específico y audaz del virus siempre redujo las muertes por viruela. La llegada de las estimulaciones de anticuerpos ahogó el riesgo de complicaciones —una de cada tres personas fallecía, aproximadamente—, cuando en 1840 el gobierno de Inglaterra impuso la Ley de Vacunación.

Sin embargo, respecto a la estructura estacional detrás de las epidemias, los autores de la presente indagación afirman que requieren más contraste de datos.

“Si bien la investigación sobre la viruela en los últimos años ha tendido comprensiblemente a centrarse en la posibilidad de una reintroducción accidental o intencional en el futuro, es esclarecedor mirar atrás en el tiempo”, se menciona en el apartado de Conclusiones escrito al final del artículo.

Una técnica antigua que usaban los africanos, indios y chinos era la variolización, antes del ofrecimiento de las vacunas. Esta consistía en abrir la piel del individuo y colocarle una pequeña cantidad de polvo de las costras de la viruela. Una vez se cerraba el corte, se aislaba a la persona para que la viruela la ataque levemente y se recupere luego.

Posteriormente, en 1796, a Edward Jenner, conocido como el ‘Padre de la Inmunología’, se le ocurrió infectar a una granjera con la viruela de la vaca y obtuvo buenos resultados, pese a que su acción contradecía la ética médica por violar los procedimientos.

Krylova, hace poco, hizo un llamado a otros investigadores que estén interesados en cuantificar los modelos matemáticos de la historia de la viruela. La comprensión de las infecciones contagiosas podría predecir algunos cambios en el comportamiento del nuevo coronavirus.

Aún no tenemos idea de cuánto tiempo más la COVID-19 se expandirá y acabará con la vida de la gente vulnerable y de los que no adoptan los protocolos de bioseguridad alrededor del mundo. Por lo tanto, todos los esfuerzos contra su proliferación deberán emerger como prioridades además de la vacuna.