Rosa María Palacios

Nació en Lima el 29 de Agosto de 1963. Obtuvo su título de Abogada en laPUCP. Es Master en Jurisprudencia Comparada por laUniversidad de Texasen Austin. También ha seguido cursos en la Facultad de Humanidades, Lengua y Literatura de laPUCP. Einsenhower Fellowship y Premio Jerusalem en el 2001. Trabajó como abogada de 1990 a 1999 realizando su especialización en políticas públicas y reforma del Estado siendo consultora delBIDy delGrupo Apoyoentre otros encargos. Desde 1999 se dedica al periodismo. Ha trabajado enradio, canales de cable, ytelevisiónde señal abierta en diversos programas de corte político. Ha sido columnista semanal en varios diarios.

“Castillo tuvo la oportunidad de construir una opción democrática de izquierda, si es que se moderaba. Lo hizo en el discurso, usando a personas como Pedro Francke, pero los hechos son otros”.

“Castillo busca, pero no encuentra, una forma de comunicación eficaz. Una palabra se repite en las personas que se han acercado a sus oficinas en Breña: ‘desorden’”.

“Dejar a todos los peruanos inscritos en el SIS, incluidos los 350,000 que no tenían DNI y hoy lo tienen, es un logró extraordinario”.

“Faltan pocos días para que se vayan y, salvo muy honrosas excepciones como Alberto de Belaunde o Gino Costa, que han peleado día a día por adecentar un poco la institución”

“Castillo conoce poco de derecho constitucional, pero es imprescindible, para quien quiera que ejerza la presidencia, que conozca bien su texto. ¿Por qué?”.

“Pedro Castillo ganó las elecciones porque tuvo más votos. No es un asunto de fe, es un asunto de matemáticas”.

“Así, vencidos en el sistema electoral, solo queda recurrir a un Congreso de probada vocación golpista, lamentablemente aún no sancionado como merece. El plan es simple”.

“Keiko Fujimori nunca supo perder. Este no es un titular, sino una frase que deberá recordarse en su obituario político”.

“Tal vez el lunes podamos empezar a construir un país mejor, pero ‘comprende que mi amor burlado fue ya tantas veces que se ha quedado al fin, mi pobre corazón, con tan poquita fe’”.

Después de rasquetear las capas de mentiras sobre ambos personajes, queda un electorado aterrado por razones justas y muy diversas.

“La verdadera lucha no termina el 6 de junio. Guarde fuerzas para agosto. Las vamos a necesitar”.

“Si Castillo quiere tener alguna oportunidad, tiene que cambiar radicalmente la propuesta económica”.

“¿Quién ganó? En el juego político parece que la vencedora de este partido fue Fujimori, pero el rival ofrece pelea, es hoy más popular que ella”.

“En esto, la prensa peruana debería mostrar unidad, aunque sea por instinto de sobrevivencia”.

“Pongan a estos dos candidatos a prueba. No basta con el desprecio, con el desafecto, con el voto nulo o blanco que se merecen. Que trabajen por el bien común, juntos”.

“No se entiende la popularidad del orden (atomizado entre varios candidatos) sin el contexto de la pandemia”.

“La única esperanza que nos queda es que la primera vuelta se lleve el autoritarismo, el machismo, la xenofobia, las hordas de trolls, el populismo, las mentiras y la difamación, el terruqueo y el chalequeo”.

“¿Por qué ese ‘nacionalismo cristiano’ al que se adscriben Trump o Bolsonaro puede tener predicamento en el Perú de hoy?”.

“¿Por qué entonces se prestan a eso? Porque los candidatos invisibles no ganan. Solo los punteros pueden jugar, por poco tiempo, al muertito”.

“En lo social, es enemigo declarado de algo que él llama ‘ideología de género’”.

“¿Tanta desgracia por esta peste y no pueden dar una tregua a su ambición? Aquí hay una confluencia de intereses tan variados como mezquinos”.