08 de Mayo de 2016 | 12:24 h

Doña Isabel, la madre de las muñecas peruanas

Un día, en la sala de su casa, doña Isabel encontraría a una muñeca que cambiaría su vida para siempre. Esta es su historia.

Isabel muestra a una de sus 'hijas' vestidas como norteña. Foto: Luis Pérez

Isabel muestra a una de sus 'hijas' vestidas como norteña. Foto: Luis Pérez.

Luis Pérez / Revista Rumbos
 
Abandonada, sucia y sin prendas. Así estaba en la esquina de la sala, entonces, comenzó a desenredar con suavidad su dorada y enmarañada cabellera, mientras le susurraba: “hijita, yo te cuidaré mucho todos los días del año”. 
 
 
 
Sus 'hijitos' atraen la atención de los turistas que recorren el Centro Histórico de Lima. Foto: Luis Pérez
 
Así es como Isabel Montero recuerda y revive el momento que cambiaría su vida por completo. “Ni bien la vi, opté por llevármela a mi casa para vestirla”, cuenta. Pero el tiempo pasaba y no cumplía su propósito. La frase ‘lo mejor siempre tarda en llegar’ se transformó en un… misión cumplida. Telas e hilos multicolores resaltaban la belleza de la risueña mujercita que rescató aquel día.
 
Así empezó la gran historia de ser la mamá de una 'cholita cusqueña'. Pero había un detalle: no era de carne y hueso, como sus otros hijos. Y es que ese personaje que se integró a su familia era la muñequita que Mayra, la traviesa sobrinita de Isabel, había dejado tirada en una esquina de la sala.
 
 
Algunas de las prendas confeccionadas por Isabel. Foto: Luis Pérez
 
“Solo por curiosidad le confeccioné un vestidito de cholita cusqueña. La traje aquí y, en menos de una hora, me preguntaron si estaba en venta. Atraía muchas miradas de los turistas”, confiesa, entre risas. Es ahí que decide comprar Barbies para quitarle las prendas extranjeras y colocarles trajes típicos. Así innovaría el mercado. 
 
“Las visto de marinera, huayno, festejo, diablada puneña y más”, detalla la 'modista' de las muñecas, quien luego de intentar ser enfermera, prefirió encaminarse por la docencia en arte.
 
“Estudié en la Universidad Nacional de Educación Enrique Guzmán y Valle (Cantuta), donde perfeccioné los saberes heredados de mi madre, también artesana”.
 
Saberes evidenciados en los trajes, telares, polos, bisuterías, chullos, ponchos y chompas que ofrece a los amantes de la artesanía peruana, todos los días del año, sin importar fechas especiales o feriados. Ella está ahí, dentro de una vieja casona, frente a la iglesia de San Francisco en el Centro Histórico de Lima.
 
 
La esquina de la artesanía. Foto: Luis Pérez
 

El dato

Doña Isabel ahora también peruaniza a Ken, novio de Barbie.
 

En Rumbo

Dónde: Artesanía Perú Montero, jirón Lampa 200 / Teléfono: 985 955966.

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