08 de Marzo de 2016 | 20:20 h

Efraín Valentín, maestro del arte y la creatividad

En Cerro de Pasco la artesanía es, también, un grito de lucha contra la contaminación ambiental. Efraín Valentín lo sabe. Él sonríe a través de sus obras.

Efraín Valentín, artesano del metal. Foto: Ángel Chávez

Efraín Valentín, artesano del metal. Foto: Ángel Chávez .

Luis Pérez / Revista Rumbos

“Conozcan los minerales”, es el consejo con el que recuerda siempre a su profesor de la escuela primaria. Con ese mensaje en su memoria, Efraín Valentín buscó, día y noche, la manera activa de aprender más sobre los metales descubiertos en todos los rincones de su tierra.

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Foto: Ángel Chávez 

En una de esas aventuras exploratorias, escuchó de sus paisanos la leyenda de Santiago Huaricapcha. “Se dice que ese pastor de ovejas descubrió oro y plata en una cueva”, comenta Efraín, quien ha detenido sus quehaceres artísticos en su casa-taller.

‘Era de noche y empezó a llover. Huaricapcha hizo una fogata y se quedó dormido. Al despertar se dio con la sorpresa que unos hilos finísimos y relucientes se habían desprendido de las piedras”, agrega el artesano de las obras detenidas.

Ante ese hecho insólito, el pastor guardó los ‘hilos’ y “retornó a su pueblo para informar del hallazgo al hacendado Juan José Ugarte”, se apodera de la conversación, la esposa de Efraín.  

Foto: Ángel Chávez 

Y dicen que así nació la minería en la Sierra Central del Perú, a más de 4.380 m.s.n.m. Ese fue el origen del tajo abierto en Cerro de Pasco, ese tajo abierto que amenaza con devorar las calles y los hogares. Es una situación dolorosa, pero él, con su arte, ha aprendido a sonreírle a la vida y la contaminación de su ciudad.

La leyenda se acaba. Efraín vuelve a concentrarse, pero solo unos instantes. Ahora muestra unos cuadros trabajados en la técnica de repujado en cobre. “A esta ilustración la conocemos como ‘El Hualqui’”, revela. Y sí, ese hombre que aparece ahí es Huaricapcha, como homenaje a su descubrimiento.

Pero el repujado no es su única habilidad. También se entiende con la filigrana. “Así empezamos todos los artesanos cerreños, aunque a decir verdad yo me inicié con la venta de cuadros con piedras semipreciosas y otros minerales”.

Más arte

Y así como el tajo abierto devora la ciudad, el taller de Efraín ha empezado a apoderarse de toda la casa. En cada rincón hay cuadros con el escudo de Cerro de Pasco, esculturas de mineros y excavadoras, las cuales serán exhibidas en las ferias organizadas por el gobierno local y regional.

Foto: Ángel Chávez 

Lo que tampoco tiene límites es su deseo de escenificar las fiestas y las costumbres. “Es primordiplasmar la esencia de nuestras expresiones culturales”, dice. Así las figuras de los personajes de la danza de los negritos de Huayllay o de un bailarín de la chunguinada, aparecen en algún lugar de su casa-taller o, mejor dicho taller-casa, para regalarnos un poquito más de su talento.

Un talento como el de tantos artesanos cerreños quienes trabajan los minerales de una manera equilibrada. Con eso, ellos solo quieren transmitirle un mensaje al tajo: ‘¡No acabarás con nosotros! ¡Mucho menos con nuestra amada tierra!’.

El dato

Dónde Taller de Efraín Valentín, jirón Columna Pasco 102, San Juan Pampa, Cerro de Pasco.

Foto: Ángel Chávez 

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