12 de Abril de 2016 | 10:07 h

Supe: tamales jaraneros con un toquecito de ají panca

Si su destino es el Norte Chico de Lima, enrumbe hacia Supe (Barranca) para desgustar los afamados tamales de la familia Alarcón Andrade. 

La textura y el sabor del tamal de Supe son inigualables. Foto: Ángel Chávez

La textura y el sabor del tamal de Supe son inigualables. Foto: Ángel Chávez.

Luis Pérez / Revista Rumbos
 
“¡Suavecito!”, es la interjección que se escucha cuando la textura y el exquisito sabor del tamal hacen de las suyas en los paladares. “Es una reverenda jarana criolla”, sostiene y se emociona Eduardo Alarcón, mientras retira con paciencia y cariño las hojas de plátano que envuelven su creación. Él no se apura ni desespera, a pesar de los insistentes pedidos de repetición de los comensales. 
 
 
Eduardo Alarcón y Elena Andrade continúan con la tradición familiar. Foto: Ángel Chávez
Elena Andrade y Eduardo Alarcón continúan con la tradición familiar. Foto: Ángel Chávez
 
Son mis hijos. Por eso los trato con amor”, revela. ¿Sus hijos? Es cierto. El matrimonio Alarcón Andrade es el responsable. Y es que Eduardo no está solo en la cocina. Su esposa Elena Andrade es la pieza fundamental en la continuidad de este saber gastronómico. “Lo adopté de mi madre, quien aprendió la preparación de mi abuela”, recuerda ella el árbol genealógico del tamal de Supe (Barranca, Lima).
 
Así, esa masa que contiene maíz amarillo, maní, ají, aceitunas y otros insumos, siguen intactos. Tal y como se la dejaron sus familiares. Y, claro, también ese toquecito de ají panca con que se pinta uno de los lados del tamal. Algo así como un bronceadito. ¿Acaso será en referencia a ese color rojizo que deja el disfrutar de las playas barranquinas? Bueno. Ni Eduardo ni Elena se atreven a revelar ese misterio. 

Innovación culinaria

Pero lo que si no es un misterio, es el atrevimiento que tuvieron para darle un valor agregado al tamal e incursionar en el mercado con un novedoso producto. Ellos apostaron por los tamales enlatados, siguiendo la certera idea del profesional en Industrias Alimentarias, Percy León.
 
Los tamales enlatados fue la innovación culinaria. Foto: Ángel Chávez
Tamales enlatados, una innovación culinaria. Foto: Ángel Chávez
 
“Con su apoyo envasamos dos tamales crudos sin preservantes. El objetivo es que el que está afuera, también tenga una reverenda jarana criolla en su paladar”, asegura Eduardo, quien no se cansa de retirar las hojas de plátano. Ni modo, es su vida, es su pasión.
 

En Rumbo

Dónde: Tamales Marengo’s, jirón Sucre 140 - A,  Supe (Barranca) / Todos los domingos en la Feria Agropecuaria Mistura, avenida Brasil, cuadra 32, Magdalena del Mar (Lima).

 

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