Lauricocha: donde los tucumanos no son argentinos

En la Festividad del Niño Jesús de la provincia de Lauricocha (Huánuco), resalta la participación de los 'pampas' de la danza tucumán, una expresión cultural que usted descubrirá en la siguiente crónica. 

 

El tucumán es una danza de adoración al hijo de Dios recién nacido. Foto: Jorge Calderón

El tucumán es una danza de adoración al hijo de Dios recién nacido. Foto: Jorge Calderón.

Luis Pérez / Revista Rumbos
 
La máscara no brilla ni luce pomposa por falta de lentejuelas multicolores y de perlas que le den vistosidad. Tampoco tiene -como sucede en otros casos- esos ojos blancos que sobresalen ni los labios rojos y gruesos.  
 
 
¿Qué pasó?, ¿acaso las bordadurías están en huelga?... La respuesta es sencilla, esas máscaras resplandecientes y coloridas son de otros pampas (danzantes). Aquí, lo normal -y escribimos esto porque siempre hay excepciones que confirman la regla- es usar una simple mascarilla negra con las cejas y la barba bien pobladas.
 
En fin. Sea como fuese, el rostro debe ser horripilante. 'Que imponga temor ante todos, pero jamás hacia nuestro patroncito'.
 
Imagen del Niño Jesús, patrón de la capital provincial de Lauricocha. Foto: Jorge Calderón
 
Con esas palabras, basadas en sus años de experiencia y en sus ganas de seguir bailando, Percy Alvarado, danzante de una de las cofradías del pueblo de Jesús (Lauricocha, Huánuco), deja en claro que la máscara que utilizan no tiene nada que ver con la de los negritos huanuqueños, aunque el eje principal de su adoración sea el mismo: la figura de Jesús en su forma infantil.
 
Las otras indumentarias del traje no generan ni una pizca de duda. "Usamos pantalón y saco para expresar elegancia. También guantes de lana y sombrero de fieltro. Ah, todo debe ser negro, menos la camisa y la pañoleta. Además, llevamos una soga o cabestro que tiene un circulo en una de las puntas", ilustra y se involucra en el diálogo Gustavo García.

Baile a Jesús

Aclarado el tema, ellos corren para integrarse a su cofradía. Es momento de que den rienda suelta a los saberes que aprendieron de los antiguos. Es momento de ir por las calles para realizar el shunta pacuy (visita a locales de instituciones), y llegar finalmente ante el patroncito, al que no le festejan su nacimiento sino el día en el que apareció en el pueblo
 
Rasgos y vestimenta del pampa de la danza tucumán. Foto: Jorge Calderón
 
Y eso no solo lo sabe Percy y Gustavo, sino todo Jesús. Así dice la tradición oral, afirma el padre italiano Lino Eccher. "Los pobladores aseguran que los indios y españoles escucharon un llanto que provenía de una laguna. Era el hijo de Dios; entonces, nació la devoción".
 
A él se le rinde homenaje a través de una danza compuesta por una serie de patrones rítmicos. Todas esas figuras, entre 24 mudanzas y pasiones de tonadas especiales, lo realizan un mínimo de seis parejas (guiadores y pampas). Bailan en zigzag y siguen el compás de la banda de músicos o de la flauta y el tambor, como se hacía antiguamente.
 
Así van naciendo un rosario de signos populares: saludo en pareja; cuatro barrios (en referencia al encuentro de los barrios del antiguo valle del Ñucón -hoy Jésús-: Carliuán, Kenaj, Huapachacún y Shaya); la unidad; la recogida en cosecha; el arreo de animales; el tucupa ñahuin (ojo de búho); los enlazadores; la adoración; la despedida; entre otros.
 
Plaza de Armas de Jesús. Foto: Jorge Calderón
 
Pero ese último paso no significa que ha terminado la celebración. La fiesta continúa interrumpiendo el silencio de las viejas callecitas, o al menos eso será hasta después del 'trucay' (entrega del cargo al siguiente mayordomo) o el 'quita cotón'; entonces, luego de esos rituales el patroncito quedará más que satisfecho.
 
Solo así los pampas se quitarán sus máscaras, las cuales están inspiradas en un ave. Y es que el nombre de la danza tucumán proviene de dos vocablos quechuas que significan 'cabeza de búho'. 
 
"Dicen que los hombres iban hasta el Tucuwaganan (lugar donde llora el búho) e imitaban a este animal para ahuyentar a los españoles", sostienen Percy y Gustavo.
 
Pero ellos, antes de guardar sus máscaras quieren dejar en claro alguito más: "este tucumán no tiene nada que ver con Tucumán (Argentina)".
 
Aclarado el tema, ambos desaparecen de la Plaza de Armas, lo que despierta el rumor de que ellos ahora andan brindando con mucha cervecita para calmar la sed. Bueno, ¿quién no después de tanto baile?
 
Altar del Niño Jesús. Foto: Jorge Calderón
 

Los datos

La festividad en honor al Niño Jesús, que se realiza del 31 de diciembre al 4 de enero, fue declarada recientemente como Patrimonio Cultural de la Nación por el Ministerio de Cultura.
 
Más información en www.facebook.com/lauricocha.travel

 

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