13 de Agosto de 2016 | 21:45 h

Yauyos: ser o no ser mayordomo, ese es el dilema en la sierra de Lima

El 4 de agosto en el día central de la celebración por el 195 aniversario de creación política de Yauyos, en la región Lima, se eligió al nuevo mayordomo para el 2017. ¿Logará su propósito? Descúbralo en la siguiente crónica.
 
El alcalde Yauyos anuncia que asumirá el cargo. Foto: Municipalidad Provincial de Yauyos

El alcalde Yauyos anuncia que asumirá el cargo. Foto: Municipalidad Provincial de Yauyos.

Luis Pérez / Revista Rumbos
 
No es por alarmar, pero ¿podrá con todo? Y es que imagínese tener que coordinar desde este momento para que en el 2017 todo salga mejor que otros años. Es mucha carga de tan solo pensarlo. No, mejor es que de un paso al costado de una vez. Más tarde el arrepentimiento puede ser peor. Y, ojo, aquí no vale renunciar por fax ni mucho menos por what's app.
 
 
No, no y no. Qué hable hoy o calle para siempre. Así de simple. Tal vez en el transcurso del año, los mismos pobladores de las comunidades vecinas, no quieran dar ni un pedazo de leña o, lo que es peor, ni una ramita de árbol. Y si no hay eso, la costumbre del 'saca leña' no se realizará, y la broma de Jacinto Vivas se hará realidad.
 
Asesórenlo bien. Qué diga que no y listo. Santo remedio. Así no tendrá que estar pensando de dónde sacar alimentos, insumos y tantos vacunos para alimentar a la población mañana tarde y noche por tres días seguidos. Y no solo eso, también debe ingeniarse por convencer a las señoras de las cocinas para hagan magia con sus manos.
 
No, no y no. Qué le lean las hojas de coca. Ellas jamás mienten. Que le digan que no podrá asumir el cargo. Que es una buena opción justificarse en que tiene que saldar cuenta con un sinfín de personas; entonces, así se libra de tener que comprar litros y litros de aguardientes y chicha de jora, los licores que son el alma de la fiesta.
 
Asesórenlo bien. Qué mantenga su distancia nomás. De lejitos. Brindando y bailando vive mejor. Libre de preocupaciones y ¿sin tener que contratar a la banda de músicos? Ah no. Sin ellos no habrá celebración desde que canta el gallo hasta que vuelve a cantar al día siguiente. Sin ellos no habrán dianas, huaynos, santiagos o marineas.
 
No, no y no. Qué se desmaye. Bien pensado. Es una buena escapatoria para no tener que adquirir los más de 15 cuerpos del castillo, las decenas, sobre decenas de cuetes y las bombardas multicolores que iluminarán el cielo estrellado, mientras hace juego con las luces que desprende el escenario... ¿y quién alquila eso? No, eso lo ve Wilson García.
 
No, mil veces no. Capaz Santo Domingo se molesta y no deja que la cajuela que contiene una réplica de él salga a los pueblos a recolectar alimentos, frutos o dinero. Capaz Santo Domingo se rehúsa a salir del templo colonial porque no quiere usar el mismo traje con que festejó este año. Y él desea celebrar elegante y pomposo, entre flores y milagritos de plata.
 
Pero el elegido sigue firme en su decisión porque no decepcionará a Santo Domingo y ni se desmayará. Tampoco mantendrá su distancia por más que si no cumple, habrá sacrilegio, y el pueblo lo juzgará. La misma población que llega por si sola a colaborar u ofrecer algo. Y no solo ellos, también están los mismos yauyinos residentes en otras ciudades y, cómo no, los visitantes que prometen volver, y no con las manos vacías.
 
Y es que cuando Yauyos, en la región Lima, festeja, todos ponen el hombro. Y eso es lo que se observa a las 6:30, aunque se desconoce si es de la tarde o de la mañana, en que se cierra la elección del nuevo encargado de los festejos del 196 aniversario de creación política de Yauyos para el 2017.
 
Humo blanco. "Ya tenemos al mayordomo para el próximo año", vocifera a todo pulmón el animador, en medio de la emoción, la expectativa de la población y, sí, unas cuantas copas encima. ¿Quién asumirá cargo? Su nombre: Diómedes Dionisio Inga, el alcalde provincial de Yauyos, quien luego de aceptar la magna responsabilidad, apunta en un libro azul los primeros ofrecimientos.
 
Es así que llegan las ofrendas de yauyinos, de turistas y, aunque no lo crean, de periodistas. Y eso es solo obra y gracia de Santo Domingo. El mismo que ha escuchado todo desde ese templo de una torre, donde el reloj indica que son las 6:30 ¿de la tarde o de la mañana? Qué importa. Quizá para el 2017 no siga malogrado. Y averigüe eso y mucho más porque las hojas de coca dicen que fiesta será añañau. Ellas jamás mienten...

 

Síguenos en Facebook