26 de Diciembre de 2015 | 13:25 h

Huánuco: bordaruría Albornoz, brillosa tradición

La detallada confección de los trajes de los negritos de Huánuco está en las manos de Joel Albornoz.

Joel Albornoz borda los trajes de los negritos de Huánuco. Foto: Ángel Chávez

Joel Albornoz borda los trajes de los negritos de Huánuco. Foto: Ángel Chávez .

Luis Pérez / Revista Rumbos

Lejos del centro, con su emblemática Catedral Mayor que alberga al Rey y Patrón: el Señor de Burgos, y las panaderías de tradición familiar que venden prestiños como pan caliente, está la llamada Zona de Bordaduría, ubicada en el distrito de Amarilis, en la muy noble y muy leal ciudad de Huánuco.

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Y es ahí, en uno de los talleres, donde Joel Albornoz, tez trigueña y contextura delgada, apresura el ritmo con que borda con hilos brillantes. Paso a paso y como si se tratara de una máquina, utiliza lentejuelas, perlas, flecos y grecas para darle mayor vistosidad al pedazo de terciopelo rojo. Él continúa con lo suyo. No desperdicia ni una milésima de segundo.
 

 

El ruido del viejo televisor ni el aumento del calor lo distrae, excepto la visita de dos foráneos. No se fastidia ni se incomoda. Solo sonríe y pregunta: ¿qué desean? Vuelve a preguntar una y otra vez: ¿qué desean? Lo extraño es que por más veces que repite la misma pregunta, no se molesta. Parece que está acostumbrado a ese tipo de visitas.

Un momento… tal vez ese brillo que nace en los ojos de los turistas quiere decir algo. ¿Emocionados? Exacto. No existe duda que han quedado más que deslumbrados por la majestuosidad y la belleza de los trajes de luces que se exhiben a vista y paciencia de todos. Bueno, aunque más paciencia por parte del joven artesano por aguantarlos. En fin…

Pero en ese taller también se observan máscaras blancas con alargadas narices rojas, bigotes y barbas. Otras máscaras de charol negro con ojos sobresalientes y labios rojos y gruesos. Y en una esquina, los sombreros adornados con perlas –parecidos al de los charros mexicanos– y los penachos multicolores, atraen más miradas.

 

 

Hay más: corbatas, botines y chicotillos. Más claro que el agua. Son los trajes e implementos que dan vida a la dama y el turco, los caporales, los guiadores, los negritos pampas, los corochanos y el abanderado. “Son los personajes que conforman la danza de negritos de Huánuco, declarada Patrimonio Cultural de la Nación”.

Así cuenta Joel, mientras puntada a puntada sigue dando más vida y color a sus detallados y solicitados trabajos que se pasean por las calles de Huánuco, adorando a Jesús o Manuelito, desde el 24 de diciembre hasta finales de enero.

De pronto, los curiosos parten ni bien escuchan el precio de una máscara de un negrito pampa. Al fin Joel puede trabajar tranquilo y terminar los pedidos que tienen más de un año de anticipación.

 

 

El dato

Bordaduría Albornoz: avenida Esteban Pauletich 333, Amarilis. T: 975 009907 / 985 886715

 

 

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