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  • Carlos Páucar
Miercoles, 29 de Noviembre de 2017 | 6:6:00 am

Jorge y su Paisana

Muchos critican a la Paisana Jacinta como si este personaje viviera, como si su rostro desdentado, su caminar de piernas abiertas y de vientre abultado, sus ñañañás y sus yapís fuesen de un ser real. Pero no. El que está dentro del personaje es Jorge Benavides Gastello, de 50 años, un humorista lleno de estereotipos reflejados en personajes como el Negro Mama o la misma Jacinta.

¿Qué pasa con este señor que insiste en dar vida a personajes como Jacinta a cambio solo de éxito y popularidad? Benavides es heredero de un tipo de comicidad que viene de antes, de programas de TV que siempre se burlaban del otro. En el legendario “Risas y salsa”, por ejemplo, abundaban las burlas y golpes al enano (Petipán), a la gorda (Esmeralda Checa), al flaco (Felpudini), al feo (Campos), al chino (Yuffra), al zambo (Ronco). De esta comicidad Benavides es uno de sus mejores representantes.

Todos critican su racismo y discriminación. Pienso que no lo hace adrede. Todo resulta más bien de su limitada capacidad de hacer reír con guiones originales y creativos. Hay una facilidad para recurrir al sketch efectista, sin elaboración. No se le pide un humor ‘inteligente’, tipo Les Luthiers, o el humor ‘blanco’ de El Chavo del Ocho, pero por lo menos –a estas alturas de su carrera– puede atreverse a elaborar mejor las situaciones y mayor creatividad en sus personajes que solo apelar al insulto discriminador, sin estética audiovisual.

Es cierto que Benavides ha dado muestras de ceder ante las críticas y varió en algo sus estereotipos. Peinó a Jacinta, le puso trenzas, la vistió mejor, no quiso ponerle dientes porque, según él, si lo hace “ya no sería la Paisana, sería como ponerle dientes a la Chilindrina”. Pero, por lo general, olvida que sus méritos son solo los de un buen imitador y quiere seguir con estos ejemplos de “humor” que poco lo engrandecen. Está a tiempo de cambiar. Pero, por supuesto, solo si él lo quisiera. Hasta ahora el éxito mediático le ha importado más. Muy lamentable.