Soldados complican la situación del expresidente Ollanta Humala

Caso Madre Mía. Leonardo Soria y Adolfo Becker Silva, soldados que estuvieron al mando del "Capitán Carlos", narran cómo se ejecutaba y desaparecía a personas por órdenes de su jefe. Los audios de estos testimonios están en poder de la Fiscalía.

"Capitán Carlos". Unos 25 años después, salen a la luz testimonios que ponen en dificultades al ex presidente Ollanta Humala. Audios de estos testigos ya están en poder de la Fiscalía. .

Aliado. Jorge Paredes hizo alianza electoral con Movadef.

Aliado. Jorge Paredes hizo alianza electoral con Movadef. .

Dos ex efectivos del Ejército Peruano que estuvieron bajo el mando del expresidente Ollanta Humala en la base contrasubversiva de Madre Mía en 1992 revelaron que el entonces conocido como "capitán Carlos" ordenaba ejecuciones extrajudiciales.

Se trata del ex sargento segundo Leonardo Soria García y el ex soldado Adolfo Becker Silva Morales, cuyos testimonios figuran en audios que desde finales del año pasado están en poder de la Fiscalía para Delitos de Terrorismo y Violación de Derechos Humanos.

PUEDES VER: Pedirán informes sobre militares vinculados al caso Madre Mía

Los audios de Soria fueron entregados a la Fiscalía por el ex dirigente nacionalista y ex candidato al Parlamento Jorge Paredes Terry, luego de que los recibiera del mismo Soria y de otro ex soldado que se identificó como "Sebastián".

Además, indicó a Cuarto Poder que para obtener más información grabó las conversaciones que sostuvo con Soria y "Sebastián" en las que ellos narran los excesos que se cometían en la base militar.

En uno de los audios se les escucha narrar cómo matan a una persona en Venenillo, Tingo María, y desaparecen su cadáver y, en otro, cómo asustaron a un ganadero que iba continuamente a la base a buscar a su hijo desaparecido, a quien, días antes, había matado el "capitán Carlos".

"El ganadero estaba buscando a su hijo pero ya estaba desaparecido, ya lo habíamos sumergido, río abajo (... ) la responsabilidad fue de Ollanta (...) el muchacho era terruco, eran las cinco de la mañana, llegamos y uno entra a su casa y el otro por querer arma me sigue y Ollanta le ve pasar y dispara", señala Soria, quien dice que otros soldados pueden corroborar su versión.

En otra grabación, indica que en el año 2011 se reunió con Humala, quien llegó a Huánuco en gira proselitista, y le prometió ayudarlos si no hablaban sobre lo que ocurrió en Madre Mía.

Finalmente, en otra grabación se le escucha decir que ayudó a Amílcar Gómez, mano derecha de Humala, y a Julio Torres, ex tesorero del Partido Nacionalista, a buscar a ex soldados y "silenciarlos".

En otro audio difundido anoche por Panorama, se oye a Soria decir que participó en dos operativos realizados en Alto Pendero y valle del Monzón, en los que se asesinaron y desaparecieron a tres personas. Precisó que el "capitán Carlos" fue quien decidió los crímenes.

"En Alto Pendero nos enviaron en un helicóptero con una persona, a la cual desaparecimos (… ) Lo ejecutamos", responde, y luego señala que "también ejecutaron a dos" en el valle del Monzón.

"¿Quien daba la orden", se le pregunta?

"La orden (la dio) el capitán Carlos (ahora) es el señor Ollanta Humala", asegura y dice que puede ubicar los cuerpos si es llevado al lugar.

El otro testigo es Silva Morales, "Cachorro", quien narra cómo se ejecutaban, descuartizaban y desaparecían los cadáveres de quienes habían sido detenidos en Madre Mía.

Hace días este ex soldado reconoció a Natividad Ávila como una de las víctimas a quien vio en la Base Madre Mía e incluso dio de comer antes de que fuera asesinada.

“…Imagínate ya, les sacaban los brazos, las piernas y las cabezas y eso lo acomodaban en un costal…”, contó.

Julio César Espinoza, abogado de Ollanta Humala, indica que en diciembre del 2015, el entonces congresista Daniel Abugattás denunció por extorsión, ante el director de Investigación Criminal de la Policía Nacional, José Lavalle, a José Oliva y Leonardo Soria al haberle pedido US$ 200 para no difundir un audio en el que se acusa a Humala de asesinatos en Madre Mía.

Al respecto, Jorge Paredes Terry, quien es cercano al Movimiento por Amnistía y Derechos Fundamentales, Movadef, negó su participación en la supuesta extorsión.

Enfoque

Carlos Rivera
Abogado IDL

Lo de madre mía no fue un hecho aislado

En el nuevo caso Madre Mía resulta fundamental que las investigaciones del caso respondan al contexto histórico en el que ocurrieron los hechos. En ese sentido, es fundamental tener en consideración que el Informe de la Comisión de la Verdad y Reconciliación (CVR) establece que de 1980 al 2000 se registraron en la región Nororiental 3,725 personas muertas y desaparecidas. En ese período, los años con mayor número de víctimas se dieron entre 1990 a 1993. 

 

La evidencia que los hechos perpetrados en Madre Mía en 1992 no fueron hechos aislados, sino una práctica sistemática dirigida contra civiles, plantea la necesidad de que los jefes de Humala sean comprendidos en las investigaciones del Ministerio Público. Allí tenemos al General EP Eduardo Bellido Mora, Jefe del Comando Militar del Huallaga en 1992 con jurisdicción en toda la zona y al Comandante Jefe del Batallón Contrasubversivo 313, ubicado en Tingo María, de la cual dependía la base del Capitán “Carlos”. 
 
¿El capitán “Carlos” es el único responsable?
 
La reapertura de las investigaciones del caso de los desaparecidos en la base militar de Madre Mía, que involucraría a Ollanta Humala, plantea la necesidad no solo de verificar sus responsabilidades criminales en la comisión de crímenes de lesa humanidad, sino de establecer si esos crímenes fueron parte de una política institucional del Ejército y del Estado en 1992.
 
En el Perú tenemos más de 16 mil personas desaparecidas durante el conflicto armado interno. Ese dato es determinante para concluir que la práctica de ese crimen no fue una decisión arbitraria de los perpetradores materiales, sino el resultado de órdenes superiores de quienes dirigían la estrategia contrasubversiva del Estado.  
 
Por ello, en el nuevo caso Madre Mía resulta fundamental que las investigaciones del caso respondan al contexto histórico en el que ocurrieron los hechos. En ese sentido es fundamental tener en consideración que el Informe de la Comisión de la Verdad y Reconciliación (CVR) establece que de 1980 al 2000 se registraron en la región Nororiental 3,725 personas muertas y desaparecidas. En ese período los años con mayor número de víctimas se dieron entre 1990 a 1993. La Coordinadora Nacional de Derechos Humanos (CNDH) precisa que 2261 son personas desaparecidas, de las cuales 754 personas corresponden al departamento de San Martín y 1507  al departamento de Huánuco. Una verdadera tragedia que nunca ha encontrado justicia.
 
En el mes de marzo de 1992 el Ejército desarrolló el operativo militar “Cuchara”, en el que participaron miembros del ejército del Batallón Contrasubversivo Nro 313  reforzados con comandos de la DIFE en las zonas conocidas como “Bolsón Cuchara” y “Bolsón Primavera”.  De ese operativo resultaron muchas personas ejecutadas y desaparecidas. ¿El capitán “Carlos” es el único responsable?. 
 
La evidencia que los hechos perpetrados en Madre Mía en 1992 no fueron hechos aislados, sino una práctica sistemática dirigida contra civiles, plantea la necesidad de que los jefes de Humala sean comprendidos en las investigaciones del Ministerio Público. Allí tenemos al General EP Eduardo Bellido Mora, Jefe del Comando Militar del Huallaga en 1992 con jurisdicción en toda la zona y al Comandante Jefe del Batallón Contrasubversivo 313, ubicado en Tingo María, de la cual dependía la base del Capitán “Carlos”. 
 

 

Síguenos en Facebook