Alberto de Belaunde

“Yo no le pediría a nadie que renuncie”

Congresista no agrupado. Fue elegido por el grupo oficialista Peruanos por el Kambio. Abogado por la PUCP.

Maritza Espinoza

Domingo, 31 de Diciembre del 2017

Fue el primero de los congresistas de Peruanos por el Kambio en anunciar su renuncia y ha sido, sin duda, el que más ha militado en contra del indulto a Alberto Fujimori. Alberto de Belaúnde, que hasta hace unos días se consideraba un congresista oficialista alineado, ahora asegura que trabajará de manera independiente, aunque señala que sigue comprometido con el plan de gobierno que lo llevó al cargo.

Tú, Gino Costa y Vicente Zeballos son los únicos que han renunciado a la bancada de Peruanos por el Kambio hasta el momento. ¿Crees que va a haber más renuncias?

¡No lo sé! No ha habido espacio, porque no ha habido pleno ni comisiones, para hablar con otros colegas. Pero, en todo caso, es una decisión que depende de cada uno. Yo no le pediría a nadie que renuncie y entiendo perfectamente a quienes quieren proseguir.

¿Cómo va a ser tu actuación en el Congreso a partir de ahora: formarás una mini mini bancada con Gino Costa y Zeballos?

Considero que mi condición es de no agrupado, de independiente, que es la que quiero mantener. Evidentemente por un tema de cercanía, imagino que con Vicente y con Gino concordaremos en varias cosas, como también con otros congresistas, como Güido Lombardi, que se ha mantenido en la bancada, o Patty Donayre, con quien veníamos coordinando en varios temas, así como congresistas de otras bancadas.

(Carlos) Tubino ha dicho que Gino Costa y tú son unos oportunistas, y ha insinuado que se van a sumar a Nuevo Perú.

¿Estamos seguros que era Carlos Tubino y no su cuenta parodia? (risas) Yo creo que él usa su cuenta de Twitter como una parodia de sí mismo. Bromas aparte, no me sumaría a ninguna bancada, porque creo que no me corresponde. Yo he trabajado varios temas con Nuevo Perú y respeto su compromiso con temas de derechos humanos, pero, en el tema del rol del estado y la economía, creo que nuestras diferencias son bastante claras.

De otro lado, Salvador Heresi, que es tu ex bancada, les ha dicho que renuncien a la curul porque, asegura, las curules le pertenecen al partido.

Yo no quiero pelearme con mi amigo Salvador, solo aclarar que el artículo 95 de la Constitución es bastante claro: la condición de parlamentario es irrenunciable. Yo sé que él también lo sabe.

Tú has sido el único que claramente se opuso al indulto desde el principio. ¿Te sentiste aislado en ese sentido en tu partido?

Yo me he sentido muy acompañado, sobre todo por la gente que interactúa con nosotros en redes y con los ciudadanos en general. Además, mi posición no es una posición marciana, era la posición de Peruanos Por el Kambio durante la campaña. Una de las cosas que señalo en mi carta de renuncia es que, al ser esto un indulto político, estamos yendo en contra del mandato de la segunda vuelta, que fue claramente una coalición en contra de la impunidad y en contra del abuso de lo que significó el fujimorismo. Gracias a ello llegamos al poder.

En una entrevista, tú comentas que tuviste que pensar muy bien tu renuncia. ¿No estaba preparada ya tu renuncia en vista de los contínuos vaivenes del presidente en este tema?

Lo que pasa es que yo siempre he mirado de manera crítica a las personas que renuncian a una agrupación. Hay muchos que hacen mucho histrionismo y, de la noche a la mañana, se convierten en una oposición feroz o cuentan cosas internas, y me parece que son un poco desleales. A mí no me gustaría que ese sea mi rol. Entonces, preguntaron por qué no renuncié saliendo de la reunión, ahí que había prensa, y eso me pareció un poco demasiado…

¿Histriónico, dramático…?

Así es. Quería que mi renuncia se entendiera bien. Yo sigo comprometido con el plan de gobierno que nos llevó al cargo, pero hay dos cosas que me hacen tener que renunciar. La primera es la manera cómo se da el indulto y, lo segundo, que a nosotros, durante todo el proceso del pedido de vacancia, se nos afirma en público y en privado que el indulto de ninguna manera sería un elemento de negociación. Claramente la realidad nos ha mostrado algo distinto.

¿Cómo fue la coordinación en la bancada y con las demás bancadas en el proceso del pedido de vacancia?

Es una de las cosas que a mí me da pena. Te diría que el jueves fue un lindo ejemplo de trabajo en equipo y, claro, uno de los temas es que, a mí, junto con Gino y otros congresistas, se nos encarga conversar con los congresistas de Nuevo Perú, que siempre fueron muy claros en decir: si hay un indulto negociado, no cuenten con nosotros. Nosotros, con la información que nos da el Ejecutivo, les señalábamos que no había ningún indulto en camino. Esa es una de las cosas que más me ha dolido, porque lo que yo pensaba, cuando me entero de ese indulto es: ¿Y ahora cómo voy a mirar a la cara a Indira Huilca, hija de Pedro Huilca, asesinado por el Grupo Colina? Me sentí muy mal.

¿Te sentiste estafado por el presidente?

Sentí que el presidente no nos dio toda la información durante el proceso, cosa que lamenté mucho. Creo que una característica esencial de un congresista oficialista es ser vocero del gobierno y tú, para ser vocero del gobierno, tienes que confiar en la información que brindas. Entonces, rota esa relación de confianza, ya no puede cumplirse ese rol, y eso es lo que me ha pasado.

Dices que, tanto PPK como Mercedes Aráoz les aseguraron. ¿Quién mintió a quién? ¿PPK a Meche Aráoz y a ustedes, o los dos a ustedes?

¡No lo sé! Hubo un trabajo muy serio de distintos medios de comunicación para establecer una clara cronología y yo fui uno de los interesados en conocerla y en saber cómo se venía negociando esto. Uno de los grandes responsables de este tema que creo que está pasando piola es el ministro de Justicia. Sabía perfectamente cuándo se había presentado el pedido, cuál era su estado y él es el que dice a la bancada el día jueves que no había ningún papel recibido ni nada por el estilo, lo cual claramente era una mentira.

Además, se le señala como uno de los operadores de todo el proceso, ¿no?

Hay un ejercicio muy sencillo que puede hacer cualquier ciudadano: entrar a la página web de El Peruano, ver las normas legales del 23, 24 y 25 de diciembre, y ver que son doce las personas indultadas por motivos humanitarios. El promedio de (trámite de) indulto de los demás reos es de 111 días. El tiempo de indulto en el caso de Fujimori es de 13 días. Hay claramente un proceso llevado de manera distinta y el responsable directo es el responsable del sector Justicia, el que lleva el expediente al escritorio del presidente.

Tú has tenido alguna cercanía con Kenji Fujimori. ¿Crees que él tenga la capacidad de intriga política que le atribuyen?

Mira, yo le he agradecido siempre a Kenji Fujimori, su posición en el caso Sodalicio y frente al decreto legislativo 1323 (que legislaba los crímenes de odio y fue derogado por la mayoría fujimorista) de mucha ayuda en momentos, además, donde nos sentíamos muy solos...

En el caso del 1323, él se abstuvo, ¿no?

Sí, pero habló sobre el tema… Yo hubiese preferido que vote en contra y también que hablara en el Pleno, cosa que no hizo. Pero, en todo caso, ha dado muestras de independencia de una bancada que era manejada de manera tan autoritaria, y eso era refrescante. Ahora, creo que este tema del indulto tiene que haber involucrado a más actores.

¿Consideras todavía, como algunos, que Kenji Fujimori representa una cara más progresista del fujimorismo?

Yo siempre he creído que Kenji Fujimori, en determinados temas, responde a una mirada más razonable, más de avanzada, pero que siempre, desde el día uno, ha habido una diferencia irreconciliable, que es la del indulto a su padre y, a través de eso, a la reivindicación de lo que peor de lo que significa el fujimorismo en el país.

En una entrevista, me dijiste que, pese a tu posición frente al indulto, sentías muchísima empatía por la familia Fujimori. A la luz de los hechos, ¿la sigues sintiendo?

Yo, empatía por Fujimori y por todos los presos, siempre voy a tener. Pero, en estos momentos, lo que a mí más me duele es pensar en la Navidad que han pasado los familiares de Barrios Altos, de La Cantuta, todos aquellos que fueron difamados de la peor forma, como la familia Mohme, por la prensa chicha. Me generan mucha empatía los deudos de Pativilca, que ni siquiera vieron respetados su derecho de acceso a la justicia.

A la luz de los hechos, ¿hubieras preferido que sí haya vacancia?

No. Uno no debe acomodar sus principios y los principios constitucionales a la coyuntura. Y ese sin duda era un proceso de vacancia que se ha llevado de manera inconstitucional, porque no se había respetado el debido proceso.

Se dice que el gran temor de Pedro Pablo Kuczynski es la carga política de que Fujimori se muera en la cárcel. ¿Tiene sentido ese reparo?

Eso tendría sentido si es que este fuese un indulto humanitario. Indulto que yo hubiese apoyado y estoy seguro que La República. Este no es un indulto humanitario. El señor Fujimori no está grave. Si no, no hubiesen visto necesidad de poner uno de sus médicos en la junta médica, no hubiese coincidido con la votación del jueves y, ¡en fin!, todas las cosas irregulares que hemos visto en este proceso.

¿Cuál es tu sentimiento personal frente al presidente Kuczynski? ¿Hay algún escenario en el que se le pueda justificar?

Mi sentimiento personal en este momento es de una profunda desilusión y frustración. Yo he llegado por primera vez al congreso a los 30 años, y llego haciendo oficialismo, con lo que se puede hacer un lindo trabajo Ejecutivo-Congreso. No te imaginas un escenario como el que nos ha tocado vivir.

Poniéndonos en un escenario hipotético, ¿qué tendría que hacer PPK para que ustedes reconsideraran su renuncia o ya es una decisión irreversible?

Los tres hemos señalado que nuestras renuncias son irrevocables. Entonces no creo que haya esa oportunidad. Lo que no quita, y no quiero hablar a nombre de ellos, pero los conozco, que Vicente, Gino y yo apoyaremos siempre la institucionalidad. Y si hay quienes piensan que nosotros apoyaríamos una vacancia, el intento de destituir a los magistrados del TC o al intento de destituir al fiscal de la nación, es que claramente no nos conocen.

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