21 de Abril de 2017 | 2:21 h

Los colores de los 'quipus' confirmarían que estos contaban relatos

Recientemente se descubrieron dos quipus, en San Juan de Collata, de la provincia de Huarochiri; los cuales ofrecen pistas para el entendimiento de cómo, algunos complejos quipus guardaban y retransmitían información. 

Foto: La República

Foto: La República.

Un reciente descubrimiento en los andes peruanos sugiere que los quipus no solo servían exclusivamente para llevar la contabilidad; así lo demuestra un estudio publicado en Current Anthropology reseñado en la National Geographic.

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Como bien se sabe, los quipus usaban combinaciones de nudos para representar números, muy útiles para el almacenamiento del maíz (choclo), frijoles y otras provisiones. Relatos españoles de tiempos coloniales indicaban que los incas también decodificaban historias, biografías y cartas, pero los investigadores no podían, hasta el momento, descifrar ningún significado no numérico de las cuerdas y nudos.

La mayoría de estos ejemplares pertenecen al período incaico, entre 1.400 y 1.532 después de Cristo. En la actualidad, aproximadamente 600 kipus se conservan en museos de todo el mundo. Sin embargo, hay dos quipus conservados por ancianos de la región ubicada en San Juan de Collata, de la provincia de Huarochiri; los cuales ofrecen pistas para el entendimiento de cómo, algunos complejos quipus guardaban y retransmitían información. 

Lo especial en ellos, según la autora Sabine Hyland, era que contenían “una serie de combinaciones de color complejas entre las cuerdas”. Según la antropóloga de St. Andrews University “las cuerdas tienen 14 colores distintos para 95 patrones de cuerda únicos. “El número está dentro del rango de símbolos en sistemas de escritura logosilábica”.

De acuerdo a Hyland, estas combinaciones específicas de cuerdas podrían representar sílabas o palabras. ¿Cómo interpretó esto? Según cuenta la científica, los ‘propietarios’ de las piezas la invitaron a estudiarlas, y le contaron que “eran epístolas sobre guerra creada por jefes locales”.

El análisis de Hyland indica que los quipus de San Juan de Collata son los primeros identificados como narrativa por descendientes de sus creadores. Habría, dice la investigadora, quipus más grandes y complejos, y a diferencia de otros de su tipo, los del citado pueblo son hechos de pelo y fibra de animales andinos como la vicuña, alpaca, guanaco, llama, ciervos y roedores como la vizcacha.

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