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Capitulación, caudillos, esperanza y caos
En el episodio 8 de Parte de Guerra, la Capitulación de España marca el fin del colonialismo y el inicio de un Perú independiente.

La batalla de América
En el episodio 7 de "Parte de Guerra", se desarrolla la Batalla de Ayacucho (1824) y cómo marcó el fin del colonialismo en América.

La gloria al filo de la muerte
En este episodio, los realistas y patriotas se enfrentan en la última etapa de la lucha por la independencia. La batalla se libra entre el Cusco y Apurímac en diciembre de 1824.

La libertadora
En este cuarto episodio, exploramos la vida de Manuela Sáenz, su relación con Bolívar y su impacto en la independencia.

Parte de Guerra: El último despacho
Los principios de libertad e igualdad enarbolados por los bravos patriotas ondean desde las altas cumbres de la historia, pero la pugna ideológica sobre las características del nuevo régimen político se definirá en los próximos meses. Los insurgentes liderados por el general San Martín han logrado lo imposible: desalojar a los españoles de Lima sin disparar un tiro, en apenas 11 meses. Una operación militar envolvente, cuya magnitud solo puede concebirse a través de Google Earth –cuando tecnológicamente no existía ni la bicicleta– obliga al virrey La Serna a escapar de Lima a la sierra, donde resistirá ferozmente tres dramáticos años más. Así, el Ejército Libertador ha tomado control de la capital del virreinato, pero la guerra de emancipación no ha terminado; de alguna dramática manera, recién comienza.

Parte de Guerra: El protector
Los días que siguieron a la proclamación de la independencia de Lima discurrieron por un peligroso e incierto desfiladero entre las altas cumbres de la libertad y el vértigo al vacío del poder. El hijo del general Álvarez de Arenales, José, oficial en el ejército libertador, fue enviado a Lima como emisario, y encontró a San Martín “en el antiguo palacio de los virreyes”. “Su excelencia trabajaba solo en su gabinete y estaba rodeado de una enorme cantidad de papeles y mapas”. Una tensa entrevista del protector con el almirante Cochrane, por esos mismos días, será el presagio de futuras tormentas internas que desarbolarán a la escuadra.

Parte de Guerra: La firma del acta de la independencia (en el acto)
El general San Martín, a los pocos días de la ocupación de la capital por el Ejército Libertador, y muy consciente del poder de los símbolos, dispuso que los vecinos notables de Lima voluntariamente firmaran el acta de la Independencia a partir del 15 de julio de 1821. En un gesto simbólico, igualmente elocuente, el actual alcalde de Lima, Jorge Muñoz, invitó a suscribir el mismo texto a “todos los vecinos que quieran reafirmar los valores de ser libres e independientes, además de liberarnos de algunas cosas más que no nos permiten ser una sociedad más fraterna”, uno de los gestos patrióticos más íntimos del Bicentenario.

Parte de Guerra: San Martín marcha sobre Lima
El ejército realista, con el virrey La Serna a la cabeza, abandona Lima el 6 de julio y el Ejército Libertador marcha sobre la capital del virreinato. Pero la victoria patriota definitiva se escurre entre los dedos: la tropa realista, con gran penuria, logra escapar al valle del Mantaro, por Yauyos. Mientras que en el Sur, el armisticio obliga al coronel Guillermo Miller, victorioso en la batalla de Mirave (Moquegua), a desmovilizarse cuando tenía la mira puesta en Arequipa

Parte de Guerra: El virrey La Serna huye de Lima
El virrey José de La Serna abandona Lima y se abre paso rumbo a la sierra central con 4,000 soldados. En el Pacificador Peruano de Huaura, órgano de divulgación del Ejército Libertador, se describe en abril de 1821 que “la capital fue reducida a las más triste y calamitosa situación […] La Serna tiene ya sofocados a estos habitantes con la tiranía que ejerce y las contribuciones. Ya no hay valor y para resistir tanta persecución, para soportar las ejecuciones y clandestinas y arbitrarias, para sufrir la carestía de víveres. El arroz está a 12 pesos botija, y el maíz 10 pesos fanega […] De carne no se hable. Semejante estado me hace temer, que si no hay alguna variación dentro de un mes, perece la mitad de esta población”*.

Parte de Guerra: Símbolos patrios forjados a sangre y trueno
El valle del Mantaro en poder de Álvarez de Arenales y las serranías de Lima dominadas por las montoneras estrechan el asedio patriota de Lima. La prórroga del armisticio, a cambio del ingreso de alimentos a la capital, suspende toda acción bélica. Las conferencias de Punchauca se trasladan a la fragata británica Cleopatra, acoderada en la rada del Callao, pero la paz demostrará ser esquiva. Simultáneamente, en el norte del continente, otro líder insurgente de nombre Simón Bolívar está a punto de asestar un golpe definitivo al ejército español en la batalla de Carabobo, Venezuela.

Parte de Guerra: La Insólita batalla de Higos Urco
Las Conferencias de Punchauca entre el virrey José de La Serna y el líder insurgente, José de San Martín, en busca de la paz, ingresan a su tercera y frustrante semana de negociación en Lima. El asedio patriota sobre la capital del virreinato es asfixiante, si bien un armisticio ha suspendido las operaciones bélicas en el territorio. Sin embargo, la ofensiva realista por recuperar la intendencia de Trujillo es aniquilada en Higos Urco, Chachapoyas, en una batalla tan feroz como vital fue la participación femenina.
