Universidades solo podrán abrir sus laboratorios si no hay alerta extrema

Milagros Berríos

Varios controles. Los alumnos que van a las universidades por algunos trámites deben cumplir con medidas de bioseguridad. Foto: difusión
Varios controles. Los alumnos que van a las universidades por algunos trámites deben cumplir con medidas de bioseguridad. Foto: difusión

Excepcional. Priorizarán clases remotas, pero pueden incluir la presencialidad en talleres según las carreras. Anupp aún no contempla esto último. Maestros piden mejorar conectividad. Habrá 120.000 chips para los alumnos.

De las 52 universidades públicas del país, 13 ya empezaron las clases del ciclo 2021-1 y el resto lo hará en los siguientes meses. El esquema será similar al del año pasado: seguirá la educación remota de emergencia, aunque ya existe la posibilidad de abrir laboratorios, bibliotecas y talleres en aquellos cursos prácticos que requieran presencialidad; esto siempre y cuando se cumpla con un aforo limitado y con los criterios de bioseguridad exigidos.

“Esa es una flexibilidad. Pero reconozcamos que estamos ante una segunda ola y se ha acordado con las universidades mantener, principalmente, la estrategia de educación remota usada el 2020”, detalla Jorge Mori, director de Educación Superior Universitaria del Ministerio de Educación (Minedu).

Agrega que un potencial retorno para los cursos que así lo requieran, tanto en las universidades públicas como en las privadas, dependerá de la situación epidemiológica de la localidad. Así, en aquellas provincias con nivel de alerta extremo queda prohibida la presencialidad hasta que cambie su estatus.

Aún no lo evalúan

Los vicerrectorados académicos son los encargados de planificar e identificar aquellas materias que por su naturaleza requieran de virtualidad, semipresencialidad o deban ser reprogramados porque son 100% presenciales, indica el Minedu. El uso de laboratorios podría darse, por ejemplo, en cursos vinculados a ciencias de la salud o ingenierías.

Al respecto, representantes de la Asociación Nacional de Universidades Públicas del Perú (Anupp) refieren que aún no se contempla la posibilidad de realizar actividades semipresenciales y se priorizará la enseñanza remota. “Si bien hay una norma que permite que los laboratorios abran sus puertas, cada universidad debe evaluar su contexto para adoptar una decisión. No conozco ninguna que haya programado actividades presenciales. En nuestra universidad, estas prácticas se reprogramarán hasta que se reduzca al máximo el nivel de contagio”, detalló a inicios de mes el secretario de Anupp y rector de la Universidad Nacional de Tumbes, Carlos Cánepa, quien asegura que su campus cuenta con mecanismos como cámaras térmicas. Agregó que, en esta casa de estudios, las clases de forma virtual empezarán el lunes 3 de mayo.

Fallas en la conectividad

No obstante, Cánepa también refiere que uno de los temas que genera mayor preocupación en todos los niveles de educación es la falta de conectividad. “En el 2020, a los alumnos se les entregaron chips y adquirimos 160 laptops para docentes ordinarios, pero ya no tenemos la capacidad para darles a los contratados. Eso debe garantizarse “.

El presidente de la Federación Nacional de Docentes Universitarios (Fendup), Máximo Córdova, detalla que si bien se ha tratado de mejorar la conectividad y familiarizar a los docentes en espacios virtuales, aún se mantiene la brecha de acceso en los alumnos sin celulares inteligentes ni laptops para participar en clase. “Si al Cusco se le destinó 5.000 chips, la necesidad era de 11.000. Hubo lentitud en la adquisición y entrega, pero, además de chips, el problema era la banda ancha. No llegaba internet”, refiere el profesor de la Universidad Nacional San Antonio de Abad, quien propone que el Gobierno evalúe repartir tablets a los estudiantes.

También pide que se garanticen protocolos que permitan, en casos excepcionales, recuperar cursos prácticos a los alumnos y, sobre todo, egresados.

Según el Minedu, para este año, se ha realizado la transferencia de 66 millones de soles a 48 universidades públicas para que estas adquieran planes de datos. Asegura que estos ya son distribuidos por las casas de estudios. Su público objetivo son 120.000 estudiantes de menos recursos y más de 23.000 docentes, lo que representaría el 100%.

Para este ciclo 2021-1 se espera que más de un millón de alumnos lleven clases universitarias en épocas de pandemia.

Deserción pasó a 16%: 157.000 universitarios

Según el Minedu, la tasa de interrupción de estudios en universidades licenciadas era de 16,19% (157.739) en el periodo 2020-2. En el 2020-1 fue de 18,27% (174.544). “El gran problema vino de la universidad privada, pero ya está reduciéndose”, dice Mori. El promedio histórico bordea el 12%.

La Fendup detalla que la deserción no solo fue por conectividad, sino por temas socioeconómicos: perdieron su trabajos y no tenían ingresos.

La clave

Por la pandemia, se permite el proceso excepcional en el que las universidades tengan más de dos ciclos al año para recuperar los cursos pendientes del 2020. Así, 12 públicas culminaron el ciclo 2020-2 este año.